A la hora de elegir los productos que compramos, es importante tener en cuenta qué hay detrás de su elaboración. Hoy sabemos que The Body Shop , la reconocida marca inglesa de cosméticos, se ha caracterizado por entregar productos de belleza 100% naturales y sustentables para el medio ambiente; sin embargo, su misión va más allá. The Body Shop le han dado otra mirada a la producción de cosméticos, destacándose por su activismo social a través de campañas contra el testeo en animales, la violencia doméstica, la trata de personas y los derechos laborales de la mujer.

Esto último, ha sido un largo proceso que hoy toma más fuerza que nunca en el mundo actual y que vemos reflejado en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer para este 2019, en el que millones de mujeres se unen para luchar por terminar con la desigualdad laboral .

The Body Shop desde sus inicios ha puesto énfasis en no dejar de lado esta lucha, y en su enfoque de buscar ingredientes y productos sustentables, ha apoyado a distintas comunidades de mujeres que los extraen y elaboran. Ayudando así, a la creación de proyectos sociales, programas de becas, y al desarrollo de un comercio justo, promoviendo la relevancia de un trato equitativo para las mujeres trabajadoras.

“Cuando miro los estantes de productos, no veo una manteca de cacao ni una manteca corporal de karité. Veo una escuela, un pozo limpio, clínicas en buen estado: veo mujeres salir de la pobreza”, afirmaba Anita Roddick, la fundadora de la marca.

Un gran ejemplo es la “Asociación de Manteca de Karité para mujeres de Tungteiya”, que ya lleva 25 años colaborando con mujeres de la zona. La manteca de karité utilizada en los productos de The Body Shop está hecha a mano en Ghana, donde 500 mujeres procesan nueces de karité utilizando técnicas tradicionales transmitidas de generación en generación. Tungteiya también invierte en proyectos comunitarios como salud, saneamiento, agua y educación. Afishetu es supervisora de la comunidad de Tungteiya y los ingresos de su trabajo le han dado independencia financiera, pudiendo educar a sus siete hijos. Sin tener educación completa, su participación en Tungteiya le permitió asistir a las reuniones y talleres de Global Shea Alliance, donde encontró su voz.

Por otro lado, el aceite de la nuez de Brasil utilizado en los productos, es producido por la ONG “Candela” en Perú, una organización sin fines de lucro que representa a los recolectores de nueces de Castañero. “Candela” fue cofundada por una mujer, Lupe Vizcarra, y actualmente el 34% de las concesiones administradas por Candela están legalmente en manos de mujeres. La organización ofrece beneficios que no están disponibles para la mayoría de las trabajadoras en el área, como seguridad social, pago por enfermedad, fondos de pensiones y pago por maternidad.

En Inglaterra encontramos la comunidad que extrae la esencia de rosas y que son cultivadas de manera amigable en Castle Farm. Emma, la directora de la granja, trabajó antes en un mundo predominantemente masculino, enfrentado así, distintos prejuicios. Sin embargo, su determinación y la de proteger el medio ambiente para las generaciones futuras la han llevado a tener éxito, sin duda.

Así, como estas mujeres, son millones las que luchan diariamente por tener un trato justo en el mundo laboral y que sin duda, está siendo posible, gracias a su misma determinación y a la conciencia que han logrado incorporar en la sociedad actual. De aquí la importancia de que cada marca y empresa pueda aportar desde su parte, así como lo ha hecho The Body Shop, trabajando constantemente por un mundo más justo.