La cantidad de personas que optan por una alimentación vegana o vegetariana sigue creciendo todos los años. Por esto, la oferta de productos y servicios para esta población aumenta en el mercado día a día, y también la necesidad de ayudar a los consumidores a identificar correctamente estos productos. De esta forma, las certificaciones veganas respaldan que se sigan estándares mínimos para asegurar que en la elaboración de los productos certificados no estuvieron implicados procesos ni insumos de origen animal. Existen numerosos productos que a simple vista podrían parecer veganos, pero que pueden no serlo: desde caramelos con gelatina, hasta bebestibles como el vino, la cerveza y los jugos de fruta, que pasan por un proceso llamado ‘clarificación’ y que, en la mayoría de las ocasiones, involucra insumos de origen animal.

“La gran importancia de las certificaciones veganas, radica en que a nivel mundial no existe una definición legal de lo que significa ‘vegano’, por lo tanto cualquiera puede ponerle ese atributo a un producto y si luego se revela que éste contenía insumos de origen animal, no existe acción posible por parte de los consumidores”, explica la directora de nuestra fundación Ignacia Uribe. Y agrega: “Por eso, cada día más consumidores en Chile y el mundo exigen el respaldo de una certificación”.

Otro punto importante es que las certificaciones veganas son siempre entregadas por organizaciones sin fines de lucro -jamás por empresas- que tienen como misión promover la alimentación basada en vegetales.

Bajo este contexto, el Sello V-Label tiene su origen en Suiza en 1996, y a partir de ahí se ha convertido en el símbolo vegano más utilizado a nivel mundial. Hoy llega a Chile gracias a una alianza exclusiva con fundación Vegetarianos Hoy, a través de los mismos requisitos que el Sello Vegano, pero altamente recomendado para productos de exportación que lleguen a mercados como Estados Unidos, Europa o Asia. “Actualmente, existen numerosas marcas y servicios que utilizan el V-Label o símbolos basados en su imagen (una V de color verde con una hoja al lado derecho) sin estar certificados; es nuestra responsabilidad como consumidores, reconocer el verdadero y pedirle a las empresas que quieran usarlo, que se certifiquen. Y también es responsabilidad de las empresas saber que es un sello que no puede utilizarse sin respaldo, y que si quieren dar a conocer un atributo como ‘vegano’ la mejor forma de hacerlo es certificándose”, explica Ignacia Uribe.

Hoy en día, existen más de 100 productos certificados en Chile, los que pueden revisarse en la aplicación móvil Plan V. Por otro lado, a nivel mundial hay más de 10.000 productos certificados con V-Label, y ya existen empresas nacionales que comenzaron el proceso de certificación.