Tenemos un solo planeta, ¡y las políticas alimentarias son clave para salvarlo!

¿Por qué trabajar en proyectos de ley y otras iniciativas orientadas a las políticas alimentarias?

Desde hace décadas sabemos que nuestro planeta avanza rápidamente a una situación muy crítica desde el punto de vista medioambiental, sanitario e incluso de seguridad alimentaria -entendido tanto como acceso a los alimentos como también a la inocuidad de los mismos. 

Esto ha incidido y está incidiendo directamente en nuestros hábitos de alimentación y de consumo, y en nuestra relación con el planeta y los animales.

Es el momento de que los gobiernos, nuestros representantes políticos y las instituciones se hagan cargo de las consecuencias que la alimentación y sus políticas alimentarias tienen sobre el planeta. 

¡Ayúdanos con tu firma para que estos proyectos puedan hacer realidad!

Proyectos de Ley

¡Excelentes noticias! Nuestro Proyecto de Resolución N° 1601 ya fue aprobado en la Cámara de Diputadas y Diputados

Lee más sobre estás leyes haciendo click en cada imagen

Medio ambiente:

Según el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático del Sector Silvoagropecuario 2008-2012 del año 2013, se estima que nuestro territorio será uno de los más afectados por el cambio climático, cuestión que tendrá efectos sobre los suelos, sobre la producción silvoagropecuaria respecto a cultivos anuales, cultivos permanentes frutales y plantaciones forestales, con efectos también sobre praderas, riego, riesgos de sequías, heladas y lluvias dañinas, entre otros.
Según el informe de la Biblioteca del Congreso Nacional (enero 2020), “la producción ganadera intensiva contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero, al consumo excesivo de agua producto de todo el ciclo de producción animal y a la deforestación resultante del uso de extensiones de ganado, con consecuencias negativas para la biodiversidad (FAO, 2006).

 

Tu salud:

Respecto a las enfermedades asociadas al consumo de alimentos de origen animal, En 2015, la Organización Mundial de la Salud colocó a las carnes procesadas en la misma categoría de riesgo de cáncer que el asbesto y el tabaco, mientras que a las carnes rojas fueron calificadas como probablemente cancerígenas. Estudios previos han corroborado la correlación que existe entre el consumo de carne y el alto riesgo de contraer cáncer. De hecho, un estudio demostró que las mujeres que consumían una porción de carnes rojas a la semana tenían un 22% menos riesgo de desarrollar cáncer de seno que las mujeres que comían 1.5 porciones a la semana. Por otro lado, un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard encontró que incluso el consumo moderado de carnes rojas o procesadas aumenta significativamente el riesgo de contraer diabetes tipo 2, enfermedad que puede causar ceguera, insuficiencia renal, ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares en las personas.
Además de lo descrito anteriormente, se ha establecido una asociación entre el consumo de los diferentes tipos, formas e ingredientes de las carnes con el incremento del riesgo de mortalidad.

Los animales:

Se estima que más de 94 mil millones de animales de producción terrestre mueren al año a nivel global, mientras que 3 trillones de peces y otros animales acuáticos son capturados anualmente en vida salvaje para consumo humano. A ello hay que sumar los más de 100 mil millones de peces y otros animales acuáticos criados por la industria de la acuicultura.
Cómo se trata de una industria intensiva, en sus etapas de cría, transporte y matanza, son precisamente los animales de producción tanto terrestres como acuáticos los que más sufren en el mundo. 

¿Sabes qué consecuencias tiene la

industria ganadera?

Menú por el Planeta es una campaña de Fundación Vegetarianos Hoy.