Entre mi grupo más cercano de amigos, soy la única vegana. Al principio me costaba mucho compartir comidas, en las que casi no podía elegir nada para comer ya que no había nada vegano. Lo primero que opté hacer fue comer en mi casa antes de asistir a las reuniones, para luego no tener hambre. Pero, me daba cuenta que al llegar, era la única que no comía, lo que me generaba cierta incomodidad.

Con el paso del tiempo, decidí llevar mi propia comida ¿Cómo? En una simple lunchera. Sí, la misma que llevaba cuando iba al colegio. En ella guardo mi almuerzo o cena, dependiendo la ocasión. No es necesario que tengas una lunchera, podés guardarla en recipientes herméticos y luego acomodar todo en una bolsa de tela o canasta.

Los snacks suelo guardarlos en un tupper pequeño y elijo, casi siempre, dátiles, frutos secos y semillas. Para la comida principal podés preparar fideos de arroz, saltear previamente algunas verduras y acompañar con espinacas, si te gustan. O por qué no, preparar sandwiches con palta, tomate, berenjenas asadas… En fin, las opciones son miles. Prepará lo que más te guste, pero no lo hagas a las corridas, siempre planificá tu comida, se consciente de lo que vas a comer.

Los condimentos podés llevarlos en frascos de vidrio pequeños y cerrados herméticamente. Si vas a comer una ensalada podés llevarte el dressing o aderezo ya desde tu casa ¿Una perlita? Mezclás 1 cucharada de mantequilla de maní, salsa de soja, pimienta, jugo de limón y aceite. Batís bien dentro del frasco y condimentás.

En el caso del postre, si elegís frutas, no las cortes antes de ir, así evitá que se oxiden y se oscurezcan. Podés llevarlas lavadas y secas y consumirlas más tarde.

Por ello, si sos vegano o estás en proceso de transición hacia el veganismo, esta es una buena idea para seguir compartiendo con tus amigos. Siempre llevá una porción adicional de lo que prepares ¿por qué? Para que tus amigos prueben y deleiten la comida vegana. Creeme, no se van a arrepentir!