En mis primeros pasos como vegana descubrí muchos alimentos que antes no consumía. Uno de ellos es la cúrcuma, una planta tropical de origen indio. La parte que más suele utilizarse es el rizoma o tallo subterráneo del cual se desprenden las raíces. Para muchos, es utilizada únicamente para darle color a las pastas o para formar parte de los currys. Pero, esta planta es utilizada hace miles de años por la medicina ayurvédica  gracias a sus propiedades antioxidantes y anti-inflamatorias.

En esta nota te sorprenderás por la cantidad de beneficios que aportan a nuestra salud ¿los conocemos?

Principales beneficios:

Anti-inflamatorio y antioxidante

La cúrcuma ha sido receta en diversos casos de personas que padecen artritis, por ejemplo, gracias a sus propiedades antiinflamatorias que disminuyen los niveles de proinflamatorios. Al mismo tiempo, esta planta tiene la capacidad antioxidante de frenar la generación y los efectos de radicales libre que causan el envejecimiento celular

Hepatoprotector

Gracias a las propiedades nombradas anteriormente, la cúrcuma permite mantener en buen estado de salud el tubo digestivo y proteger el hígado. Por otra parte, desintoxica el hígado y facilita el flujo de

bilis y la digestión de las grasas.

Propiedades antibióticas

También posee efectos antifúngicos y bacterianos que permiten combatir algunas infecciones y parásitos.

Cicatrizante

En la medicina ayurvédica, la cúrcuma es un excelente cicatrizante. El polvo de la raíz es mezclado con agua tibia hasta formar una pasta y se lo aplica en heridas o quemadura, reduciendo la inflamación y potenciando el proceso de cicatrización.

¿Sabías que… numerosos estudios afirman que combinar cúrcuma y pimienta negra, permite potenciar los efectos beneficiosos de ambas en nuestra salud?