Histórica demanda contra cadena de supermercados por vender carne relacionada a la destrucción de la Amazonia 🌳🥩

Indígenas de Colombia y Brasil, así como organizaciones no gubernamentales de Francia y Estados Unidos, acusan al grupo Casino de comprar carne a proveedores vinculados a la destrucción de la selva y a trabajo esclavizado.

Son diversas las comunidades indígenas amazónicas que han presentado este miércoles una demanda en Saint-Étienne, en el sur de Francia, contra la cadena de supermercados francesa Casino, a la que acusan de vender carne de vaca asociada con la deforestación de tierras en Brasil y Colombia, como también a las violaciones de derechos humanos.

Una acción apoyada por varias ONG internacionales, que se basa en la ley de Diligencia Debida aprobada en Francia en 2017. Esta normativa, usada por primera vez contra una cadena de supermercados, obliga a las empresas de más de 5.000 empleados a garantizar que estas no causen violaciones graves contra los derechos humanos y libertades fundamentales, contra la salud y seguridad, así como contra el medio ambiente en toda su esfera de influencia.

Uno de los principales motivos, según investigaciones del Centro de Análisis de Delitos Climáticos (CCCA), es que Casino sigue comprando regularmente carne de vacuno de tres mataderos propiedad de JBS, la más grande empacadora de carne del mundo para venderla en Brasil y en Colombia. Cuya carne provenía de 592 proveedores responsables de la deforestación de al menos 50.000 hectáreas entre 2008 y 2020, lo que equivale a cinco veces el tamaño de París. Además, los demandantes aseguran aportar pruebas de “violaciones de derechos” de los indígenas. 

Al coincidir la llegada al poder en Brasil de Jair Bolsonaro, un presidente que hace caso omiso a las demandas ambientales, ha aumentado el escrutinio internacional por la deforestación de la Amazonia y las cadenas de producción de las empresas que se nutren de esa región. Esa atención se concentra en Amazonia, el denominado “pulmón del planeta”, que se extiende por nueve países, siendo Brasil el principal.

Ganadería y Cambio Climático

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alrededor de tres cuartas partes de la superficie cultivada de la tierra se utiliza para alimentar al ganado, una proporción que en el caso de los cereales puede alcanzar el 85% en algunos países. Sin embargo, según los expertos que estudian la evolución del cambio climático, una de las primeras consecuencias a las que deberemos hacer frente es la reducción de la productividad agrícola como consecuencia de la pérdida progresiva de terreno cultivable. La sequía, el avance de la desertificación o la contaminación de los suelos van a hacer improductivas millones de hectáreas de cultivo en los próximos años.

La relación entre la ganadería industrial y cambio climático viene determinada por diversos factores, entre los que cabe destacar: la deforestación derivada del cambio de uso de la tierra para los cultivos de forraje -como ocurre en la Amazonía-, las emisiones de metano procedentes del proceso digestivo de los animales, el almacenamiento y compostaje del estiércol y el transporte de ganado y los productos derivados de la carne.