En la industria de la comida es cada vez más difícil encontrar alimentos sin productos de origen animal. Las golosinas, sobre todo las que conocemos como “gomitas”, no quedan fuera de este círculo.

Muchas de ellas –podríamos decir el 95%- contienen gelatina que se obtienen a partir del hervor, trituración y desecación de pieles, cartílagos y articulaciones de vacas y cerdos. El resultado de este proceso, es ese polvo inoloro e incoloro que permite solidificar y darle esa consistencia gomosa para masticarlas.

De weg van een snopje’, traducido ‘La trayectoria de una gominola’ es un breve documental realizado por la periodista belga Alina Kneepkens. El video fue compartido en Facebook por más de 12 millones de usuarios.

Si sos o querés ser vegano es importante leer con atención los rótulos de los alimentos antes de consumir este tipo de golosinas.