El azúcar refinado o blanco, que se consume diariamente, puede contener huesos carbonizados de vaca ¿Por qué lo hacen? Nada más y nada menos, que para obtener un producto de color blanco o “puro” como dirían muchos. Para este proceso, que permite decolorar el azúcar, se utiliza un filtro de carbono activado, que en muchas ocasiones contiene huesos.

Los huesos blanqueados suelen comprarse luego de haber sido utilizados para la industria de la gelatina, presente en la mayor parte de las golosinas y dulces que se consumen.

Ahora bien, no todos los fabricantes de azúcar refinada utilizan esta técnica. Muchos utilizan la técnica de carbono granulado o el intercambio de iones que no necesitan ningún producto de origen animal. Algunas marcas aclaran en sus rótulos “libre de huesos” o “bone char free”, permitiendo reconocer cuáles están libres de crueldad animal.

De todas formas, si te gusta endulzar tu café o té de las mañanas o estás cocinando algo dulce, te recomiendo emplear azúcar mascabo o de caña, ya que tiene menos manipulación y fue sometida a menos procesos para su refinamiento.