Anteriormente hablé sobre el huevo, el pescado y el queso, y ahora me gustaría mencionar ciertos hechos sobre el pavo, sobre todo porque estamos en diciembre, y por tradición las personas comienzan a comer más pavo, especialmente en navidad.

Si bien, la ingesta de proteínas animales generalmente se asocia con el aumento de peso, las aves de corral como el pavo parecen ser las peores, “asociadas” con un aumento de peso 40% mayor que la carne roja o procesada (1). Sin embargo, cuando se trata sobre el pavo, ganar un poco más de peso no es la única preocupación.

La carne de pavo puede contener sustancias químicas tóxicas y bacterias que pueden ser perjudiciales para la salud. La carne de pavo procesada parece venir pre empaquetada con agentes cancerígenos, como las nitrosaminas (2), compuestos químicos considerados como los agentes más cancerígenos en el humo del cigarrillo. Los trabajadores de las plantas de procesamiento y sacrificio de aves de corral tienen un riesgo significativamente mayor de morir por cierto tipos de cáncer (3), incluidos los del cuello uterino, el pene, el hígado y el páncreas, un fenómeno que podría explicarse por la creciente presencia de virus causantes de cáncer en los productos avícolas. Los hombres que regularmente consumen aves de corral tienen un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar cáncer de próstata (4), en comparación con los que no comen aves de corral.

El alimento para pavos a menudo contiene antibióticos, que pueden fomentar el crecimiento de patógenos resistentes a múltiples fármacos, como E. coli y Salmonella, que causa más muertes y hospitalizaciones (5) que cualquier otra enfermedad transmitida por los alimentos. Un estudio de 2011 descubrió que el 47% de la carne de venta al por menor en los Estados Unidos analizada estaba infectada con la bacteria Staphylococcus, con la presencia de la bacteria en el 77% de las muestras de pavo (6). También se encontró que el pavo tiene las mayores cantidades de contaminantes químicos retardantes de llama (7). La mayoría de las aves de corral, incluido el pavo, se inyectan con conservantes de fósforo (8), que parecen aumentar el crecimiento de la bacteria Campylobacter, la intoxicación alimentaria, daña los vasos sanguíneos, acelera el envejecimiento, contribuye a la osteoporosis (9) y funciona como una toxina arterial . Además, muchas aves son alimentadas con medicamentos que contienen arsénico que aparentemente se convierten al cocinar en compuestos cancerígenos inorgánicos de arsénicos (10). El pavo en rodajas también se ha encontrado contaminado con el peligroso químico BPA (11), que se encuentra en los plásticos, que se ha relacionado con la diabetes y la disfunción eréctil, y el asesino número uno a nivel mundial, la enfermedad cardiovascular.

Por lo tanto, podemos ver que consumir pavo y otras aves de corral al parecer no es tan beneficioso para la salud, a pesar de que muchas veces se dice que son carnes más sanas al ser consideradas carnes blancas. Así que ya sabes, teniendo esta información es preferible evitar o no consumir pavo, ya que así, no consumiremos todas las sustancias o compuestos que tienen las aves de corral, que pueden ser perjudiciales para nuestra salud. En vez, podemos elegir productos vegetales que pueden ser preparados con fantásticos sabores, nos vamos a estar nutriendo, y al mismo tiempo no vamos a contribuir a la explotación de pavos y miles de animales.

 

 

Fuentes:

  1. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21139559
  2. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21376329
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21884967
  4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20042525
  5. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22980013
  6. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3079400/pdf/cir181.pdf
  7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21830753
  8. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19376617
  9. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23719553
  10. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23694900
  11. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21038926