Este lunes, el gobierno chino tomó la decisión de prohibir el comercio y consumo de animales salvajes, una práctica común en el país que, se presume, provocó la actual emergencia sanitaria del Coronavirus o Covid-19, tras hacerse público que el origen del virus nació en un mercado en Wuhan, famoso por la oferta clandestina de animales exóticos y vivos. La medida con efecto inmediato en el país, busca proteger la salud de forma eficaz y la vida de la población.

Sin embargo, no es la primera vez que se realizan prohiciones de este tipo, ya que en el año 2002 y 2003 también se aplicó la misma decisión debido a la propagación del virus SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo). Lo cierto, es que el país durante años ha permitido la venta indiscriminada de animales tanto para consumo como para su uso en medicinas tradicionales no convencionales, a pesar de no tener ningún respaldo científico y no poder asegurar su efectividad.

Esto no tan solo con animales salvajes y en peligro de extinción, como es el caso del pangolín por ejemplo, ya que en el país, en los mercados es común ver a la venta gatos, perros e insectos, entre otros, para el consumo humano. De esta forma, el Coronavirus o Covid 19 se suma a la lista de los 1415 patógenos humanos conocidos en el mundo, de los cuales, el 61% son zoonóticos, es decir, enfermedades infecciosas transmitidas de los animales hacia los humanos.