Las ONGs Protección Animal Ecuador y Sinergia Animal develan la realidad de la producción industrial de huevos a través de una investigación encubierta realizada en 3 provincias de Ecuador.

El día de hoy se estrena una campaña de sensibilización que culmina con la primera investigación encubierta de la industria de producción de huevo en Ecuador, a través de la plataforma de Facebook y YouTube en el canal de la ONG Protección Animal Ecuador (PAE). Las imágenes revelan el maltrato al que están sometidas millones de gallinas en el país.

“Las gallinas son obligadas a vivir en diminutas y sucias jaulas metálicas que lastiman constantemente sus patas. Estas jaulas están apiladas en 2 o 3 pisos donde las gallinas pisan, duermen, defecan y orinan las 24 horas del día”, declaró Shady Heredia, Coordinadora de Campañas de PAE. “El confinamiento termina después de 2 años, donde son violentamente retiradas de las jaulas para llevarlas al matadero”, agregó.

Además del hacinamiento, las gallinas tienen que soportar el corte de pico, práctica habitual que se realiza con el fin de evitar comportamientos aberrantes ocasionados por el estrés del encierro. Las mallas metálicas y la falta de espacio impiden que las gallinas expresen comportamientos naturales como caminar, estirar sus alas o anidar, generando frustración extrema en estos animales.

“Nuestros periodistas investigativos también constataron que dentro de los galpones el olor a amoníaco es casi insoportable”, comentó Heredia. Debido al número de animales y el tiempo que les toma a los cuidadores la limpieza de pasillos y la alimentación de rutina, los canales donde caen las heces son limpiados cada 3 a 4 meses o en algunos casos después 2 años, al momento que termina el ciclo de producción.

De acuerdo con PAE, el 86% de las casi 15 millones de gallinas en Ecuador enfrentan esta dura realidad. Las ONGs defienden, sin embargo, que esto no tiene por qué continuar. La Fundación PAE, la ONG Sinergia Animal y Vegetarianos Hoy son miembros de la Open Wing Alliance, una coalición internacional  con más de 60 organizaciones miembros a nivel mundial que piden la eliminación de jaulas de batería por ser una práctica cruel e innecesaria de producción.

En Ecuador, PAE lanzó una petición en línea dirigida a Agrocalidad, que es la entidad encargada de regular las prácticas de producción de alimentos. El pedido se enfoca en hacer cumplir lo estipulado en el Art. 151 del Código Orgánico del Ambiente, donde se establece que se deben implementar prácticas y procedimientos que respeten los parámetros y protocolos nacionales e internacionales de bienestar animal. “Esta propuesta la hacemos dentro un marco técnico que considere un tiempo de transición y que se vea finalizado en 2025. Es decir: esperamos que en los próximos cinco años Ecuador pueda hacer una transición completa hacia los sistemas de producción de huevos libre de jaulas, donde los animales se pueden mover, y realizar la mayoría de sus comportamientos naturales, lo que reduce significativamente su sufrimiento”, declaró Heredia.

Debido a su enorme controversia, las jaulas en batería convencionales ya han sido prohibidas en toda la Unión Europea, Nueva Zelanda y diversos estados norteamericanos. Canadá también se ha comprometido a acabar con ese sistema de confinamiento gradualmente. Grandes cadenas de comida rápida y fabricantes de alimentos también ya se comprometieron a eliminar este sistema de confinamiento en sus cadenas de suministro en Latinoamérica, incluso en Ecuador, como McDonald’s, Subway, Burger King, Nestlé y Mondelez International.

La ONG PAE también resalta que el abandono de las jaulas es un beneficio no sólo para los animales, sino para la salud pública. Varios estudios que compararon las granjas de jaulas con sistemas alternativos en la Unión Europea encontraron una mayor prevalencia de salmonella en las parvadas de ponedoras alojadas en jaulas.

“Con esta propuesta Ecuador se sumará a los esfuerzos de varios países con el fin de mejorar las condiciones de vida de los animales que son destinados al consumo, y de prevenir nuevos brotes de enfermedades potenciales que afecten a la población humana”, concluyó Heredia.

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