Según un reciente reporte de Greenpeace, las redes de pesca abandonadas representan la mayor cantidad de contaminación plástica en el océano. Más de 640.000 toneladas de redes, sogas, jaulas y trampas usadas en la pesca comercial, son descartadas y arrojadas al mar cada año. Esto es el mismo peso que tendrían 55.000 buses de dos pisos.  El reporte, que es el más actualizado a la fecha sobre contaminación de  “equipamiento fantasma” en el mar, hace un llamado a la acción internacional para detener la contaminación plástica, que es razón de severa amenaza para la vida bajo el mar. 

El año 2018, cerca de 300 tortugas marinas fueron encontradas muertas en la costa de Oaxaca, México, por causa de haberse enredado en “equipamiento fantasma” (redes, sogas, jaulas o trampas de pesca abandonadas). En octubre de 2019, una ballena embarazada fue encontrada enredada en redes fantasma en las costas de Orkney, en el archipiélago de Escocia. Las redes de pesca estaban enredadas en su boca, lo que le trajo dificultades para alimentarse y moverse.

Louisa Casson, de Greenpeace UK, declara: “Las redes fantasma son la mayor fuente de contaminación del océano, y afecta a la vida marina de reino unido, así como la de todo el resto del planeta.” “Los océanos no tienen fronteras. El gobierno mundial debiese tomar acción para proteger a los océanos de forma global, y mantener regulaciones a la industria de la pesca para regular sus peligrosos residuos. Esto debiese comenzar con un fuerte acuerdo por parte de las Naciones Unidas el próximo año”

El reporte indica que redes de pesca abandonadas son particularmente mortales. “redes y sogas pueden mantener una amenaza a la vida salvaje que perdure por décadas, dañando desde pequeños peces y crustáceos, hasta tortugas marinas en peligro de extinción, aves marinas, e incluso ballenas”, afirma.

Se estima que el “equipamiento fantasma” representa el 10% de la contaminación plástica oceánica, pero forma la mayoría del plástico grande que ensucia las aguas. Un estudio encontró que hasta el 70% (en peso) de macro plásticos (más de 20 cm) que se encuentran flotando en la superficie del océano estaba relacionado con la pesca.

Un estudio reciente realizado en la gran isla de basura del pacífico,  confirma que, de un total de 42.000 toneladas de mega plásticos, un 86% corresponde a redes de pesca. Otra expedición al Pacífico sur encontró un estimado de 18 toneladas de desechos plásticos en un tramo de playa de 2.5 km en la isla deshabitada de Henderson y, según informes, se acumulaba a una velocidad de varios miles de piezas por día. En una recolección de 6 toneladas de basura, se estima que el 60% se originó en la pesca industrial.

Greenpeace afirma que el “equipamiento fantasma” proviene particularmente de la pesca ilegal, no reglamentada y no declarada, pero que las pesquerías legales también contribuyeron al problema. “La mala regulación y el lento progreso político en la creación de santuarios oceánicos que están fuera del alcance de la pesca industrial permiten que este problema exista y persista”, dijo el informe. Greenpeace está pidiendo que el tratado de la ONU proporcione un marco integral para la protección marina, allanando el camino para una red global de santuarios oceánicos que cubran el 30% de los océanos del mundo para 2030.

Si consideras que el plástico en el mar es un problema, y crees que la fauna marina merece nuestro cuidado y respeto, considera dejar a los peces fuera de tu plato.

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