Tomar sol no es sólo para el verano. Debemos hacerlo todo el año. Aunque sea por un rato, la exposición al Sol – siempre cuidándonos con protector- permite, entre muchas cosas, fijar la Vitamina D en la piel.

 

Se recomienda entre 5 a 10 minutos de Sol cuatro veces por semana para ayudar a la producción de esta Vitamina y recargar los depósitos que hay en nuestro cuerpo. Esta vitamina resulta vital para la mineralización de los huesos, ya que favorece la absorción de calcio y fósforo en el intestino.

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Numerosos estudios afirman que los Rayos UV aumentan la producción de serotonina, que
interviene en la regulación del sueño y la temperatura del cuerpo. La luz solar al estimular la
producción de la misma nos hace sentir de mejor estado de ánimo y relajados.

Ahora bien, tomar sol es divino, no vamos a negarlo. Pero, para disfrutarlo debemos proteger
nuestra piel. Siempre, recordá colocarte protector para mantener una piel saludable y protegida
de cualquier quemadura. Es importante hacerlo todo el año aún en los meses de invierno donde la
exposición al Sol sea menor. Las mujeres pueden utilizar cremas con protector que sean ligeras y
que permitan colocar el maquillaje sin inconvenientes.

Recordá consultarle a tu dermátologa sobre qué crema es ideal para tu piel.

Vegandato: potencia el color de tu piel con alimentos altos en betacaroteno como zanahoria, naranja, pimientos, espinaca.

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