En el Veganfest, celebrado la semana pasada, conocimos al médico Eugenio Viviani Rossi, que nos dio una charla sobre nutrición e hizo hincapié en las clases de veganos que podemos llegar a ser: el VegaNO y el VegaSI. Me pareció muy divertido la forma en la cual lo planteó.

Hoy les quiero contar sobre los términos que utilizó:

Clasificó el VegaNO como:

  • El vegano FARINACEO: su dieta está compuesta por un 99% de harina. ¡Todo vegano, pero todo harina! Desayuno galletitas, almuerzo empanadas veganas, por la tarde un alfajor vegano y por la noche unas buenas pastas veganas.
  • El vegano APTO: es el que anda buscando en todos los envases, en todos los dorsos de los envoltorios de galletitas, golosinas, fideos, etc. el “APTO VEGANO”. Entonces van al supermercado y uno por uno, cada envase, mirando si contienen productos de origen animal (y vaya desilusión, generalmente en los supermercados la mayoría de los productos tiene algo animal!). Productos que son ultra-procesados veganos: la mermelada, las papas fritas, algunas golosinas. Productos que no nos alimentan.

Pero ¿Por qué nos debería importar lo que comemos? Y es importante aclararlo, porque muchas veces, empieza siendo un tema de empatía con los animales, y no pensamos en los beneficios que podemos encontrar con una dieta basada en plantas, semillas y frutas. Podemos prevenir, ayudar y/o remitir todas las patologías crónicas. Demostrando con el ejemplo que podemos llevar una dieta sin consumo animal y sentirnos saludables, llenos de energía, viviendo al 100% y entregando tu fuerza a lo que sentís que viniste a hacer a este mundo. Porque el ser humano también es un animal y también hay que cuidarlo.

¡Para poder pensar bien, hay que comer bien!

El vegano que todos queremos ser: el VegaSI, el vegano que contagia Salud.

  • Comer frutas, verduras y semillas como base fundamental en la dieta.
  • Todos los días ingerir una porción de proteína: Un cereal, una legumbre o una semilla oleaginosa. Esto puede ser en forma de brotes, hervido, etc.
  • Tener bien la Vitamina B12 (el valor mínimo tiene que ser de 400, recomienda).
  • Vitamina D: Tomar sol 45 minutos a la semana mínimo o si no podes tomar sol hay un suplemento apto vegano: D2.
  • Consumir habitualmente Omega 3: Se encuentra en la CHIA, LINO, NUECES, CANOLA o en sus aceites. La chia y el lino tienen que estar molido. Recomiendo primero moler la semilla y después ponerla en agua para su activación. Comprarlo ya molido no es muy recomendable ya que no sabemos en que momento se molió y si la maquina tuvo temperatura (con el calor pierden sus propiedades).
  • Calcio: Encontramos en las semillas de sésamo y amapolas molidas, las coles (brócoli, coliflor, acusay, kale), el tofu y cítricos.
  • Fitonutrientes: De propiedades protectoras y beneficios para mantener y garantizar la vitalidad. Se encuentran presentes en las frutas, verduras, hortalizas o legumbres. Que nuestros platos estén llenos de colores no es solo algo lindo, sino que tiene cantidad de propiedades que el cuerpo va a recibir.
  • Alimentos orgánicos: Si no queremos consumir tantos agroquímicos, ni pesticidas, hay gente que vende orgánico, acá te dejo el link de alguno de ellos que podes encontrar en la ciudad (https://delahuertaasumesa.blogspot.cl/ – http://www.iriarteverde.com.ar/).

Como conclusión, pienso que deberíamos encontrar un equilibrio en nuestra dieta, que sea variada, rica, y de ser posible, hecha por nuestras propias manos y llenas de amor. Y si hay que hacer cambios, que sean de a poco y con alegría!