La palabra consumo, proviene del latín consumere que signifiga gastar o destruir. Sí, tal como lo acabas de leer: gastar o destruir. No quiero que pienses que es malo consumir productos para satisfacer necesidades básicas o simplemente para darte un gusto. Lo importante es entender que nuestras decisiones de compra tienen un impacto real en nuestro entorno, por eso, es muy importante ser consumidores consientes y escoger marcas sustentables y socialmente responsables.

Un consumidor consciente, es quien cubre las necesidades generadas por la vida en sociedad, siempre teniendo en consideración el impacto sobre el mismo, la naturaleza y los otros seres que lo rodean. Mientras que una empresa sustentable, es aquella que fundamenta su visión y compromiso en aspectos como el bienestar de sus trabajadores y las comunidades en que operan, así como el origen de sus insumos, calidad de sus productos y el impacto ambiental de sus actividades.

En este sentido, The Body Shop, es una marca reconocida internacionalmente por crear productos de belleza inspirados en la naturaleza y elaborados con ingredientes procedentes de fuentes sostenibles de todo el mundo, es más, su misión es ser la empresa más ética y verdaderamente sostenible del mundo. Para conseguirlo, han establecido 14 objetivos que quieren completar antes de 2020 y que están relacionados con enriquecer a las personas, enriquecer sus productos y enriquecer al planeta.

La historias detrás de sus productos

La diversidad y el poder de la naturaleza son la fuente de inspiración para los productos creados por The Body Shop, cuyos ingredientes son de origen natural o sintéticos. Los ingredientes naturales se obtienen de las plantas usando métodos de procesamiento de bajo impacto, mientras que los sintéticos son ingredientes de creación humana que se obtienen mediante reacciones químicas. En algunas ocasiones, las alternativas sintéticas tienden a ser más funcionales, e incluso más ecológicas que las naturales, además, contribuyen a aportar consistencia, calidad y eficacia a largo plazo a un producto. Por eso son utilizados.

Uno de los requisitos de The Body Shop es que los ingredientes de origen natural de sus productos sean también renovables. Es decir, que procedan de fuentes abundantes y capaces de auto regenerarse. A cada producto se le asigna una puntuación que indica su impacto medioambiental. Este índice tiene en cuenta de dónde provienen los ingredientes, cómo se elaboran los productos y la facilidad con la que se biodegradan o disuelven.

Por otro lado, para garantizar la seguridad y efectividad de los productos que comercializan, The Body Shop realiza tres tipos de pruebas principales: test con datos informáticos, test con tejidos creados en laboratorio y test en personas. Nunca testea en animales.

Anita Roddick, la fundadora de The Body Shop, decía que los consumidores tienen una responsabilidad moral a la hora de comprar. Te invitamos a ser un consumidor consciente, prefiere marcas respetuosas con el entorno y apoya campañas con sentido como #ForeverAgainstAnimalTesting