Desde el 2013, cuando comenzó nuestra área de certificaciones, hemos recibido numerosas preguntas. Acá respondemos, tanto a los consumidores como a las empresas, por qué es tan importante que un producto obtenga un Sello VEGANO que lo avale como tal:

SERIEDAD: Hoy en día, en ninguna parte del mundo existe una ley que defina lo que se entiende por productos vegetarianos o veganos. El mayor avance es que recientemente en Alemania se decidió legislar al respecto, pero luego la Unión Europea argumentó que no es un tema prioritario para la comunidad. En este contexto, cualquier empresa puede poner palabras como “vegetariano” o “vegano” en sus productos, sin enfrentar ningún tipo de acción legal en caso de que no lo sean. De esta forma, la certificación de productos por parte de las ONG´s que funcionan en cada área geográfica, son la única forma de respaldo que existe para los consumidores y también para las empresas.

COMPROMISO: Cuando una empresa obtiene una certificación, realiza un compromiso legal y público de mantener dichos productos libres de ingredientes, aditivos, enzimas, aromas y catalizadores de origen animal. También, libres de testeo animal en productos cosméticos. Este compromiso es importante, ya que certifica que la empresa tiene un interés real en el bienestar animal, y también en las personas vegetarianas y veganas que eligen informadamente sus productos de consumo. Al ser un compromiso legal, mediante un contrato entre la empresa y nuestra fundación, la empresa está en la obligación de mantener sin alteraciones los insumos y procesos al utilizar el Sello Vegano. Además, el proceso de renovación se realiza cada año, por lo que las empresas vuelven a asumir el compromiso y de esta forma es más fácil que lo mantengan vigente.

CONFIANZA: Existen muchas empresas que simplemente utilizan palabras como “vegano” en sus envases, con el objetivo de aumentar sus ventas. Es muy fácil pensar que un producto es 100% de origen vegetal cuando uno ve que entre sus ingredientes no aparece nada que a simple vista remita a un animal, como carne, leche, miel o huevos. Pero existen cientos de ingredientes, aditivos e incluso procesos que hacen que un insumo no sea considerado como “vegano”, ya que utilizan partes de animales para obtener el producto final. Un ejemplo de esto es el azúcar blanca, la cual puede haber sido refinada con huesos de animales. O los vinos y las cervezas, que en su proceso de clarificación pueden utilizar productos de origen animal o vegetal. O el colorante rojo, que a veces proviene de insectos triturados. En definitiva, el tema es tan complejo que nuestro proceso de certificación dura alrededor de un mes y abarca insumos, proveedores, proceso y producto final.

Para entender mejor cómo pueden haber residuos animales en productos que a simple vista no los tienen, existe una investigación que lo dejó muy claro: hace unos años, la holandesa Christien Meindertsma siguió lo que pasaba con un cerdo específico desde que moría. Así, descubrió que sus partes terminaron en más de 185 productos que no tenían nada que ver con carne: desde cremas faciales hasta pegamento. Para saber un poco más, se puede ver su charla TED:

TRANSPARENCIA: Al existir un proceso de certificación entre una empresa y una fundación sin fines de lucro como Vegetarianos Hoy, hay un acuerdo de confidencialidad, gracias al cual las empresas comparten información específica que no le entregarían a particulares y que tampoco aparece en sus envases. Por esta razón, recomendamos no fiarse de listados de productos supuestamente veganos, publicados por plataformas webs, aplicaciones móviles o cualquier fuente de información que no tenga detrás un sello de respaldo que avale esa información, entregado por una ONG reconocida en el tema. Además de nuestra fundación, otras entidades confiables que pueden certificar que un producto es realmente vegano son: Vegan.org (EEUU, Canadá y Oceanía), SVB (Brasil), EVU (Europa) y Vegan Society (UK).

RESPONSABILIDAD: Como entidad sin fines de lucro dedicados a promover un estilo de vida libre de crueldad, es importante reconocer a las empresas y productos que realizan avances en este sentido, y ayudar a que más consumidores conozcan y prefieran sus productos por sobre los que no son veganos. Cada consumidor tiene la responsabilidad de informarse antes de elegir, ya que con sus compras está apoyando o dejando de apoyar un producto: cada peso gastado es un voto que le damos a un producto para que continúe su existencia y producción. El Sello Vegano es una ayuda y un incentivo para realizar esas elecciones de forma responsable y acorde a las convicciones éticas de cada consumidor.