Almorzando con Súper Brocolí

Joaco nació vegetariano y en su crecimiento fue prescindiendo de productos animales, sabe que es una compostera, es amigo de Dante y estudian en la misma escuela.

Esta historia de amistad era improbable hace unos años. Leticia, su madre, se emociona contando el día en que se conocieron y se enteraron- por ellos mismos- de que eran veganos… también son ecológicos sin saberlo.

Este pequeño al salir del cole se come una banana #zerowaste y llega a casa aclamando por su jugoso brócoli, con un mínimo de aceite de oliva y sal marina.

Le encanta competir a ver quién pone más cantidad en la boca. Pocas veces logras ver a un/a niño/a amar de esta forma un vegetal. Generalmente están desconectados con lo natural.

Leti como cualquier otra madre, ha vivido las presiones de la cotidianidad. Una mudanza y el estrés que conlleva la hicieron ceder

a unos macarrones para alimentar a su bebé, desde entonces Joaco los pide aun cuando ya ha ingerido alimento rico en nutrientes.

Pablo Melgarejo, nutricionista y estudiante de Psicólogia explica que

Los alimentos industrializados están llenos de aditivos, conservantes, colorantes, endulzantes, entre otras cantidades de sustancias químicas derivadas en su mayoría del petróleo. Hay una cantidad permitida y reglamentada en el mundo de la nutrición, pero no sé tiene en cuenta que las personas están comiendo excesivamente este tipo de sustancias presentes en casi todos los productos.

Los macarrones de Joaco tienen conservantes, que es uno de los peores aditivos por su similitud con un antibiótico. “Lo que hace todos los días es alterar la flora intestinal, va matando determinada cantidad de microorganismos de los buenos, bacterias lácticas, y ayuda a la reproducción de virus, parásitos, cándidas, hongos”,  comenta Pablo sobre la toxicidad de este agente en el cuerpo de cualquier ser humano.

Algunos niños son alimentados con macarrones de queso, estos son altos en colorantes y activadores de la hiperactividad y el desarrollo de cáncer que no es más que el colapso del cuerpo por altos niveles de acidez, carencias de oxígeno, células con ausencia de nutrientes.

Leticia tiene visto este tipo de “alimento” y trabaja por alejarlos de Joaco. Entiende que es un proceso tanto para ella como para él. Da un paso a la vez pero de forma segura.

Súper Brocolí es ingenioso y colaborativo.

Joaco, preparando la comida de mamá y su propia merienda

Su cercanía con los alimentos y su necesidad de formar parte del proceso de elaboración es impresionante.

Esta comprobado que vincular a los nenes en preparaciones sanas siempre será una buena idea; se familiarizan con el mundo vegetal y se sienten parte de la decisión a la hora de la mesa.