“Nosotros creamos todo este infierno y nosotros podemos crear también el paraíso…Para-iso vinimos” comentó con humor en su red social la activista argentina Claudia Elizabet Toledo, especialista en Reeducación Nutricional e Higienismo.

Al leerla, de inmediato me surgieron imágenes de todos aquellos paisajes paradisíacos y con ellos el optimismo.

Comer con las manos frente a una paleta de azules, por ejemplo, es una oportunidad maravillosa para conectarse con la tierra. Y si  ese bocado tiene la posibilidad de transformarse en alimento para la conciencia, notarás que tu paladar poco a poco tenderá a acercarse a todo lo que signifique vida, semillas, raíces y COLORES.


Un paraíso en la palma de tu mano

Existe un cordón umbilical invisible que siempre nos mantendrá unidos al agua. Partamos de la siguiente premisa, tus primeros meses de vida son en un refugio calentito, hecho a medida y con acceso directo al alimento. Una vida cero ostentosa. ¿Será acaso este el motivo para que miles de personas se sientan tan bien pasando unos días en un lugar como el Mar Caribe y con alimentos en estados simples?

Acá encontrarás  4 recomendaciones para construir un paraíso para todos. Amándote, amando el agua y amándonos. Siéntete casi Guardavidas, manteniendo la mirada fija en el mar y evitando que nos ahoguemos en un sistema que caduca. 

Imagina tener al menos tres oportunidades al día para salvar a miles y construir el oasis de verdes y azules que todos merecemos.

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1. Sal…una pizca de playa a tus comidas

¿Sabes a dónde van los químicos con que hacen la sal “común”? Sí, directo al cuerpo y manifestándose en condiciones como Alzheimer, enfermedades como la hipertensión, osteoporosis, artritis, la celulitis y los cálculos en hígado y riñones.

Ahora bien, la realidad es que todos los alimentos naturales tienen sal pero al mezclarlos y agregarles condimentos, se impide la de-gustación y automáticamente se bloquea nuestra sensación de saciedad.

La recomendación es no cocinar la sal y el aceite (es preferible agregarlos al final de tus preparaciones), o buscar mecanismo de transición para eliminar estos excesos en tu menú.

Una opción más saludable es usar sal marina disuelta, sal del Himalaya o sal negra- esta última tiene un olor a huevo ¡increíble!, ideal para quienes hayan dejado las posturas de Gallina o deseen hacerlo.

 

 

Recomendación: probar una pizca de sal negra en medio tomate ¡La Gloria!

 

 

 

Todas las sales nombradas tienen la misma cantidad de minerales que nuestro plasma sanguíneo (84 minerales sal natural, 2 minerales sal refinada) de ahí entendemos porque la vida se originó en el mar.

Otro buen dato es la “sal vegetal” que es el resultado de tostar y moler algas.

Si tienes la fortuna de vivir cerca del mar, puedes plantearte investigar sobre la técnica de salar o cocinar con agua de mar directamente-por eso es importante no contaminar este recurso.

La dosis recomendada por la Organización Mundial de La Salud es entre los 2,5 a 6 g/día, eso lo encontramos en 70 a 170 ml.

En la Costa Argentina, te puedes cruzar con personas que te recomendarán beber agua de mar isotónica para ayudar a la desintoxicación del organismo y a compensar los efectos de la alimentación  sin conciencia. Este tema será desarrollado de forma más extensa en otro artículo.

 Receta básica para preparar agua de mar isotónica:

  • 1 parte de agua de mar con 3 de agua dulce. Si usas sal marina puedes agregar 9 g de sal por 1 litro de agua dulce.

2. Alimento para tu piel, apto para peces

Bien reza el dicho “sino te lo puedes comer, no lo pongas en tu piel”

¿Te has preguntado cuántas personas entran al mar con protector solar? Ahora imagina la cantidad de víctimas. Todos esos químicos van quedando en el agua e ingresan de alguna u otra manera a la boca de todas las especies que residen o visitan el mar.

Tus poros absorben TODO, el mar hace exactamente lo mismo.

Acá una combinación para días de intenso sol, recuerda que lo ideal es que tu piel no se ahogue… ¡respire!

Tu propio Eco-Protector

  • 5 cucharadas de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas de óxido de zinc
  • 5 cucharadas de gel de aloe vera puro
  • Media cucharadita de Vitamina E

Mezcla los dos primeros ingredientes y luego los dos siguientes, envasa en vidrio y no lo olvides en la orilla.

Link para conocer el factor de protección Solar Natural


3.Sin aletas, por favor

Desde las películas basadas en la biblia hasta el posicionamiento de la industria del sushi en el mercado Occidental, nos han vendido la idea de que el consumo de pescado y mariscos es sano. Hoy, existe suficiente información que sostiene lo contrario, hay mucho por aprender y modificar.

Primero, es importante saber que las grasas, proteínas, y otros nutrientes presentes en el tejido de un animal, son incompatibles a nivel químico con el tejido de los humanos. Su utilización como recurso alimenticio es ineficiente, de gran desgaste bioenergética y con un alto costo de conversión de los nutrientes para el organismo.

En un medio tan caliente, ácido y húmedo como el que presenta el estómago, la carne de pescado se deteriora, la digestión se hace más lenta y se potencia su toxicidad. Este proceso químico crea poderosos neurotóxicos con efectos nefastos para el sistema nervioso.

Por otra parte, la caza actual predominante en medio de ríos contaminados, residuos industriales y una interminable variedad de subproductos químicos lanzados al mar en todo el mundo; no hace al pescado un “alimento” apto para su ingesta.

El pescado ha sido envenenado “absorben todo el mercurio de las aguas dulces y saladas que al ingerirlo se deposita en nuestro sistema, acidificando nuestra sangre y deteriorando nuestro hígado”, nos aviva Claudia quien además se dedica a la comida Raw Food, la alimentación de mayor acercamiento a nuestra ser.

Presiona este enlace y conoce lo perjudicial del consumo de animales marinos un la actualidad

5 Razones para DEJAR de comer PESCADOS Y MARISCOS

Otra parte de nuestro cuerpo que se ve afectada por el consumo de animales no humanos es nuestra energía, te preguntarás ¿pero cómo es posible esto?

Acá una breve explicación, apta para yoguis

Formas en que se intoxica tu cuerpo y energía según tus consumos

¿Este artículo te esta dando hambre? te regalo una receta para elaborar un rol con sabor a mar, un gesto de amor propio y sin crueldad en su proceso.

¡Sushi Vegan, listo para llevar!

  • 1 plancha de alga nori
  • Quinoa hidratada (prueba empezar con un toque de vinagre de manzana y una pizca de mascabo, y otro día sola)
  • Tiras de zanahoria cortadas finas
  • 1 trozo de pepino (las semillas las puedes añadir en un licuado)
  • Rellenos posibles: palta o aguacate, cebollino / ciboulette, mango o plátano (como toque opcional exótico)

 


4. Frutas sin envoltorios, gracias

Para empezar debe quedar claro que nuestra fisiología digestiva nos define como frugívoros.

Nos han mantenido confundidos sobre si somos omnívoros. Por años estuvimos eligiendo permanecer con una conducta alimenticia innecesaria y con altos costos en la salud. Es hora de detenernos y hacer el cambio.

-Visita la página web de Arcoiris Universal para leer estudios al respecto

Conclusiones importantes, no es azaroso que para recuperarnos o curarnos de forma natural vayamos siempre a lo verde y no a un cadáver.

No existen alimentos cocidos en la naturaleza y por tanto nuestro organismo se desgasta e intoxica defendiéndose con anticuerpos y mucosa para evitar absorber toxinas. La construcción de tejido adiposo es precisamente el resultado de la necesidad del cuerpo de encapsularlas.

Resulta casi imposible sufrir de obesidad comiendo alimentos veganos y crudos.

Comer frutas y verduras crudas, te mantiene hidratado y evita pensar en los residuos y su impacto. ¡Dile si a la comida bio-degradable!

Si quieres conservar el mar, las propiedades de tus alimentos y dejar que tu organismo se concentre en tareas de limpieza y desintoxicación ¡Come verde y no mates el azul!

Ama el mar, no te mantengas en la orilla.

@pieleebano

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