Muchas veces hay temas que no están del todo resueltos y que son bastante controversiales y generan dudas en los lectores. Hoy quisimos hablar somo uno de aquellos temas… los antinutrientes.

En primer lugar la definición literal de anti-nutriente es justamente algo que NO me nutre. Son sustancias presentes en forma natural en algunos alimentos que alteran la absorción de algunos nutrientes. Estas sustancias se encuentran en el mundo animal y vegetal, siendo mas frecuentes en cereales, legumbres, frutos secos y algunas hojas verdes. Existen muchos descubiertos, pero no del todo estudiados. Dentro de los mas estudiados se encuentra el ácido fítico. Esta sustancia tiene la principal finalidad de prevenir la germinación precoz de las semillas.

El ácido fìtico sirve para que las plantas y semillas acumulen minerales para poder crecer, siendo el fósforo el mas abundante. Al ingerir estos alimentos, el fósforo se une al calcio, hierro, magnesio y zinc principalmente haciendo que se haga mas difícil su absorción y que se elimine (proceso conocido como “quelación”). Actualmente, se ha dado un nuevo aproach a estas sustancias, ya que por ejemplo ayudarían a: eliminar metales pesados de nuestro cuerpo, tendrían una gran actividad antioxidante, en la regulación de glicemia e incluso acción anticancerígena, por lo que no debemos “demonizarlos”.

De todos modos, aun se sigue sugiriendo disminuir su consumo. Los metodos para disminuir los antinutrientes y así poder aprovechar mejos los alimentos que ingerimos son principalmente:

  • Remojar o ACTIVAR (sobretodo al agregar un medio ácido como jugo de limón o vinagre de manzana)
  • Germinar
  • Fermentar
  • Licuar

Cada alimento tiene distintos tiempos de remojo, aquí te dejamos una pequeña guía:

  • Almendras: 8-12 horas
  • Avellanas: 8 horas
  • Legumbres: 24-48 horas
  • Maravillas: 6-8 horas
  • Nueces: 4-7 horas
  • Pepa de zapallo: 6-8 horas
  • Pistachos: 6 horas

En resumen, aun es controversial si son útiles o no los antinutrientes, entonces como siempre digo tratemos de actuar con criterio y sin irnos a los extremos. Tratemos de remojar, incorporar alimentos germinados y fermentados a la alimentación, pero tampoco nos hará daño consumir frutos secos sin realizar ningún proceso, si lo hacemos con moderación. No dejes de consumir estos alimentos, sólo por no haberte acordado de remojarlos.