Las aguas saborizadas se elaboran a base de agua, frutas, hierbas y especies. Como se trata de una infusión y no de un jugo o un batido, las cantidades de los ingredientes deben ser pocas. Si solo quieres tomarlas como una alternativa fresca o seguir alguna receta, o si tenes un objetivo específico, las aguas saborizadas son un clásico en épocas de calor, donde el cuerpo pide más agua que nunca.

Una opción simple, sana y refrescante para los días de calor que se avecinan.

Las frutas preferidas son pepino, melón, ciruela, manzana, pera, naranja, limón, lima, pomelo, mandarina, frutillas, moras y arándanos.

Las hierbas más usadas son la menta, albahaca, melisa, perejil, cedrón, romero, salvia, tomillo, estragón y eneldo.

Entre las especias, las preferidas son el jengibre, la canela en rama, el anís estrellado, la pimienta rosa, el clavo de olor y el chile.

Entre las verduras se destacan el apio y el hinojo.

Tanto las frutas como la verduras deben cortarse en láminas para garantizar una buena superficie de exposición al agua. Es importante también dejar un tiempo mínimo de maceración. Idealmente, prepararla la noche anterior y dejarla doce horas en el refrigerador para lograr un sabor exquisito.

Materiales necesarios

+ frutas

+ hierbas

+ jarra o recipiente de vidrio

+ cuchara de madera

+ agua mineral o filtrada

Algunas ideas para tener en cuenta

  1. Agua cítrica (naranja, lima y limón)
  2. Agua de frambuesa y lima
  3. Agua de ananá con sabor a menta
  4. Agua de moras y salvia
  5. Agua de sandía y romero
  6. Agua de ananá y jengibre
  7. Agua de pepino, lima y limón