Hace exactamente una semana hablábamos de cómo el Archipiélago Humboldt fue clasificado un “punto de esperanza” para la conservación de los océanos del mundo, por la oceanógrafa Sylvia Earle de Mission Blue.

No obstante, al parecer, a los ministros de la Corte Suprema eso nada les importa.

Prueba de lo anterior es que, una semana después de esta gran y esperanzadora noticia, la Corte decide dar el visto bueno a la construcción de Puerto Cruz Grande, un proyecto invasivo que que afectará brutalmente -y alterará para siempre– el equilibrio de los frágiles ecosistemas de la zona.


El megapuerto:

Puerto Cruz Grande consiste, básicamente, en la construcción de un mega puerto que se emplazará en la comuna de La Higuera y a sólo 5 kilómetros de distancia de donde la otra brutalidad moribunda llamada “Dominga” se pretende desarrollar.

De acuerdo a la descripción oficial del proyecto: “El objetivo del proyecto es la construcción y operación de un puerto minero, que cuente con un sitio de atraque e instalaciones necesarias para la recepción, almacenamiento y embarque de graneles minerales.”

“Sitio de atraque” = navegación de embarcaciones de pequeñas y grandes dimensiones = alteración de un ecosistema único en el mundo = destrucción, para siempre.


Daños irreversibles:

Este lugar único en el mundo, sirve de fuente de alimentación y ruta migratoria para diversos tipos de ballenas: jorobadas, de aleta y las muy solitarias (y aún en peligro) azules.

La construcción de un mega puerto pondrá en serio riesgo de colisiones con embarcaciones para las ballenas y alteración no sólo de sus rutas, sino hábitos alimenticios.

Las descargas de combustibles (voluntarias e involuntarias) alterarán todo el equilibrio existente en la zona, modificando el comportamiento de la fauna existente y sacrificando vidas.

No existen medidas de mitigación que sean suficientemente efectivas para contrarrestar el bestial daño -de carácter irreversible- que se generará en la zona.

Ballena fin // Fotografía: Catalina García/Sea Shepherd Chile

Aún queda esperanza:

No todo está perdido, ya que la construcción de Cruz Grande aún no es una total realidad.

La organización OCEANA recientemente señaló que, dentro de los próximos días, sus abogados presentarán un recurso de reposición, cuyo objeto será exponer argumentos que sustenten la tesis de por qué se debe rechazar este proyecto.

¿Qué mundo le dejaremos a nuestros hijos y nietos? Es hora de dejar de hacer esa pregunta un cliché, pero una frase con verdadero contenido y significado. Hechos.