¡Que lindo que es prepararse uno mismo su propio pan!

Lo más interesante es que es sin gluten, no contiene levaduras adicionales y está hecho con sólo 4 ingredientes: trigo sarraceno, semillas de sésamo, sal y agua. Una simple mezcla donde se da lugar la magia de la fermentación natural.

Un verdadero pan-que-sirve-para-todo. 

Ingredientes

2 tazas de semillas de trigo sarraceno crudas
1/2 taza de semillas de sésamo crudas
1 taza de agua
1/2 cucharadita de sal

Lavar a conciencia el trigo sarraceno y dejarlo en remojo durante 12 horas (el agua debe cubrir las semillas dos dedos por encima).

Una vez pasado el tiempo, escurrir sin aclarar y colocar en una licuadora potente con al resto de ingredientes (semillas de sésamo, sal y la taza de agua).

Batir hasta que todo se integre pero sin mucha insistencia, ya que nos interesa una mezcla grumosa.

Verter la mezcla en un recipiente (nunca metálico) con la ayuda de una espátula de silicona. Cubrir con un paño limpio de cocina y guardar en un rincón cálido y templado.

Dejar fermentar durante 24 a 48 horas. La mezcla debería subir, formado pequeñas burbujas y liberar un olor fuerte. Si no ves nada de esto, deja fermentar durante unas horas más.

Precalentar el horno a 170ºC.

Traspasar la mezcla a un molde (coloca un papel de horno si es de metal) y hornear  a una altura media durante 65 – 70 minutos (según tu horno, puede alargarse quizás hasta 80 minutos), hasta que la mezcla esté seca por dentro  y dorada por fuera.

Deja enfriar y desmoldar.

¡Listo para comer!