Hay algo que -como médico y vegetariana- me molesta mucho y es que constantemente la gente cuestione mi alimentación. “Pero, ¿de dónde sacas tus vitaminas? ¿de dónde sacas tus proteínas? ¿y la vitamina B12?.
Vas al médico y éste intenta por todos los medios hacerte desistir de tomar la decisión de ser vegetariano/a, y cuando nota que no podrá contigo, la solución: multivitamínicos!, la panacea de una vida carenciada.
No puedo estar más en desacuerdo con estos suplementos y  te explicaré por qué

En primer lugar, porque tu médico no tiene idea de nutrición basada en plantas, o más bien, de nutrición, punto.
En la escuela de Medicina no nos enseñan nada al respecto, con suerte “al hipertenso dale poca sal y al diabético poca azúcar”. Realmente, no somos los mejores referentes respecto al tema, pero las personas siguen creyéndonos a ojos cerrados.

En segundo lugar, está tu familia. Generalmente, aún cuando estás muy seguro/a de que tu decisión te hará más feliz y saludable, tus padres sí le creyeron al doctor y van a luchar para que vuelvas a comer carne. ¿La solución?. Informarse y probarles lo contrario. Al poco tiempo, más de algún otro miembro de la tu familia te seguirá.

Si te creíste el cuento de que puedes enfermarte, pero tus razones éticas son más fuertes, optarás por la suplementación, pero aquí puede ocurrir otro problema: descuidarás tu dieta, ya que estarás tomando una pildorita mágica que cubre todas tus necesidades.
En cuanto a esto, te quiero decir: detente, respira y piensa con claridad.

Acá no se necesitan estudios doble ciego para darnos cuenta de la realidad. Ya hay suficiente evidencia científica seria que apoya el hecho que los seres humanos somos básicamente frugívoros, es decir, nuestra dieta original debió basarse en frutas, frutos secos y algunas hojas. Entonces, comiendo de esta manera tu cuerpo saca el mayor provecho.
Los niveles de vitaminas y minerales como fierro, calcio o vitamina B12 determinados como “normales” se estandarizó en base a estudios de grupos de omnívoros. ¿Y qué tal si no necesitamos esos niveles? ¿Y qué tal si la B12 que fabrica un intestino que se alimenta de manera fisiológica, puede ser suficiente?.

La naturaleza nos da todo lo que necesitamos y en eso debemos confiar. Elige alimentos sin procesar, conoce tu alimento, no tengas miedo. no andes contando porciones, lleva una alimentación basada en frutas, vegetales, algas, frutos secos y algunos cereales; que sea lo más variado posible y te seguro que no te faltará nada (a excepción de la B12, que un tema que trataré en un próximo post)

Así es que, mucho más importante que si tienes niveles normales de algún macronutriente, es si te sientes vitalizado, si tienes energía, si eres el único de tu casa que no se enferma en invierno. Esta es la mejor forma de darse cuenta si estás alimentándote bien.
Confía en tu cuerpo, dale lo que necesita y él hará la pega.

Fuentes: