En los años 90’ se hizo muy conocida una serie de televisión llamada “Los Thornberrys”, donde se mostraba la vida de una niña que lograba comunicarse con los animales. Lo que muchos no sabían -y no saben aún-, es que esta capacidad es real y ha sido encarnada por una mujer española llamada Mariví Simona, quien hoy comienza una serie de charlas y talleres en nuestro país.

Mariví Simona es pionera en la comunicación con animales en España. Licenciada en Bellas Artes, luego de obtener su título decidió abocarse al camino de la sanación. Estudió medicina tradicional coreana y luego comenzó a interesarse por la terapia con y para animales a través de la Medicina China y Reiki, entre otras. Sin embargo, nunca pensó que lograr comunicarse telepáticamente con otras especies de seres vivos sería el siguiente paso.

Mariví, ¿De qué forma tus estudios en Bellas Artes influyeron en la desición de dedicarte al mundo de los animales?
– Hay algo muy afín en estos dos caminos, el del artista y de quien conecta con los animales y la naturaleza. Es precisamente la sensibilidad, un tipo de conexión con la esencia que es la misma: la naturaleza es la expresión de la naturaleza interna del ser.

Es común ver a amigos, familiares o desconocidos en la calle hablándole a sus mascotas de forma tal que parece ellos comprendieran, pero ¿telepatía? Mariví señala que “existe una conexión entre todos los seres vivos del planeta y precisamente, están conectados por telepatía”; una comunicación mucho más compleja que la oral.

Una de las primeras experiencias de Mariví comunicándose con animales fue con una ballena mientras paseaba en sus vacaciones. Una vez que ella dio cuenta que podía decirle algo, le advirtió que tuviera cuidado con los cazadores de ballenas en los océanos. Ante esto, el animal marino le dijo que su especie sabía de aquello y le expresó “lo único que importa es el amor”, a lo que Mariví justifica llamándolo un “estado de nobleza superior”.

Enfrentada a tal mensaje de la ballena, ¿cuál crees sería la razón por la cual los animales tienen ese desarrollo espiritual?
– El ser humano es una especie nueva que está floreciendo, es el animal último en llegar y todavía estamos madurando. Recién estamos conociendo quiénes somos, cuál es nuestro papel en el planeta.
El resto de las especies nos llevan ventaja en cuanto a eso, ya han pasado por esas fases.

En ese sentido y respecto al veganismo ¿es tal estadio de desarrollo del ser humano una causa por la cual se sigue alimentando a partir de otros animales?
– Como seres humanos, llevamos mucho tiempo desconectados del corazón. Nuestra manera de percibir a las otras especies es pobre aún. Nos cuesta sentir la vida igual que nos cuesta sentirnos a nosotros mismos, entonces eso es lo que genera la falta de empatía con otros tipos de vida.
El problema ya ni siquiera es comer al animal en sí mismo. Hay algunas especies que lo hacen, pero nosotros ¿tenemos la necesidad de hacerlo? Yo creo que no, porque soy vegana y estoy cada vez más sana.
Pero debo decir que antes de comunicarme con los animales, yo los comía. Dejé de hacerlo a partir de estas experiencias. Nunca me había planteado no comer carne, ya que en mi casa no había una cultura sobre esto.

Para la licenciada en Artes, es la falta de conexión con el sentir lo que hace que el ser humano sea cruel y poco compasivo, no sólo con los animales, sino también consigo mismo. Pero Mariví es optimista respecto al escenario actual:

“Ahora mismo está cambiando esa manera de percibir. Le estamos dando más consciencia al sentir y eso es lo que va a cambiar poco a poco: primero de manera individual y luego como colectivo.”

Entonces, ¿consideras que para que una persona deje de entender a los animales como alimento es necesario lograr un desarrollo personal anterior?
– De alguna forma sí. En la medida que nos conozcamos y respetemos a nosotros mismos, lo haremos luego con quienes nos rodean.

¿Sentiste miedo al descubrir tu capacidad para comunicarte con otras especies?
– Cuando empecé, pensé que me estaba volviendo loca, nunca pensé que fuera capaz. Nunca había oído sobre esto. Pero luego, una amiga me contó que en otros lugares incluso era un oficio jajaj (sic).
La conversación con la ballena fue muy mística, así es que no me lo tomé como “puedo hablar con todos los animales”, hasta que me comuniqué con otras especies. La capacidad de hablar con los animales entrega mucha más belleza que dolor: ayuda a que cambie el mundo para todos: para ellos y para nosotros.

¿Podríamos todos comunicarnos con otras especies?
– Todo ser vivo del planeta tiene esa capacidad. Nosotros la perdemos, pero por sobre todo porque no la estamos usando y desarrollamos otras para sobrevivir. Yo digo que sí se puede recuperar y aprender a hablar con los animales.

En efecto, Mariví dicta cursos y talleres para aprender y desarrollar esta capacidad. Y no sólo eso: también realiza terapia telepática a animales que lo necesiten y a personas con enfermedades (parálisis cerebral, alzheimer, etc) en cualquier parte.

Para finalizar, Mariví recuerda una frase que le comunicó un animal en alguna ocasión: “Si nosotros los animales sabemos vivir felices como estamos, cómo no vas a poder hacerlo tú”

Para saber más sobre las charlas que dará en Chile, pincha aquí.