Ser vegetariana me trajo además de un cuidado de mi cuerpo, del medio ambiente y un respeto hacia los animales, una consciencia de lo que le daba a mi cuerpo cada vez que tomaba una pastilla para calmar un dolor, sea de cabeza, como de ovarios o cualquier otro.

Mi filosofía naturista se sentía incomoda con la medicación. Por eso empecé una búsqueda más natural. Y encontré que en las plantas estaban todas las respuestas a mis inquietudes.

Me vi sumergida en un mundo que apenas conocía y que tan valioso era. Y lo preferí millonésimas de veces antes de tomar una pastilla que solo iba a tapar una señal que me estaba dando mi cuerpo.

Las hierbas medicinales, los yuyos, yuyitos, se tomaron desde siempre, nuestras abuelas solian tenerlos en frasquitos, ponerle al mate, tomarlos en infusiones, etc.

Hoy podemos encontrarlos en dietéticas, o herboristerías y tomarlas en infusiones cada vez que tengamos un síntoma, ahorrándonos muchos de los efectos secundarios de los fármacos industriales.

Acá te cuento de algunas de ellas, muy conocidas y con muchas propiedades:

LAVANDA: Es muy afín al sistema nervioso y perfecta para esos momentos en los que necesitamos bajar un cambio y disminuir la ansiedad. Nos ayuda a calmarnos, a tener un descanso profundo y a recuperar nuestro cuerpo de cualquier desequilibrio. Además es antiespasmódica y muy buena para aliviar flatulencias, asma, mareos, jaquecas, estados de angustia, depresión e irritabilidad. Contraindicaciones: no las deberían consumir personas con presión baja.

MELISA: Es una hierba que nos da contención y “nos mima” cuando más lo necesitamos. Ayuda en caso de tristeza, depresión, desamor, melancolía o “extrañitis aguda”. También calma las palpitaciones y reanima a las personas que sufrieron un desmayo o que están pasando por emociones violentas. Gracias a sus propiedades antiespasmódicas alivia el dolor de panza, además de ser buena para el insomnio, el dolor de cabeza, la bronquitis, la hipertensión, los eructos recurrentes y los cólicos en general. ¡Ah! También ayuda a inducir las menstruaciones atrasadas. Contraindicaciones: no la tomes si tenés hipotiroidismo.

MANZANILLA: Además de calmar los nervios, es muy buena para el sistema digestivo, porque disminuye la acidez, los espasmos, la inflamación intestinal, las indigestiones, las úlceras, las fermentaciones y las flatulencias. También es antiinflamatoria y tiene propiedades antihistamínicas, capaces de minimizar reacciones alérgicas, y como tiene ácido salicílico -una aspirina natural- es analgésica y antipirética. Contraindicaciones: no la consumas si estás tomando anticoagulantes o fármacos para disminuir el colesterol. Se prepara por infusión.

LLANTEN: Es buenísima para tratar resfríos y catarros, gracias a su propiedad expectorante y desinflamatoria de las vías respiratorias. Además, como es antihistamínica, ayuda a mejorar las alergias. También elimina el ácido úrico de la sangre, disminuye el colesterol, combate úlceras estomacales, es diurética y mejora la prostatitis (inflamación de la próstata) y la cistitis. Contraindicaciones: como es antihistamínica, no debería tomarse por largos períodos de tiempo, principalmente porque inhibe una parte del sistema inmune. La podes tomar en infusiones.

¿Cómo preparo una Infusión?

Se prepara colocando un puñado de la hierba en agua hirviendo, se apaga el fuego, se tapa la olla por 15 minutos. Colar y servir.

¡Nada mejor que una farmacia natural en casa!