Los champiñones son definitivamente un buen ingrediente a la hora de hacer un salteado y muchas otras preparaciones, sin embargo en chile su consumo es muy bajo, se estima de unos 70g al año por persona, comparado con países orientales y otros como Canadá donde se consume 4 Kg y Holanda sobre 7 Kg por persona (1).

Lo más probable que si te pregunto qué tipo de hongo conoces me dirás el champiñón blanco, pero en Chile existe una gran variedad de hongos comestibles con diferentes sabores (2).

Por suerte y sorprendentemente, a la hora de hablar sobre su nutrición, el simple champiñón blanco, la variedad más barata y distribuida, es una de las mejores opciones y con mayor cantidad de antioxidantes (3). Y aun hay mucho más. Sigue leyendo y te sorprenderás de las mágicas propiedades de los hongos y setas. Desde luchando contra infecciones respiratorias hasta el cáncer!

Fortalecimiento del sistema inmune.                                                                                                               Los fitoquímicos de los champiñones, como el beta-glucano, aumentan la actividad de varios tipos de células inmunes, incluyendo células asesinas naturales, que atacan y destruyen las células infectadas por virus y células cancerosas.

También se cree que la propiedad que tiene los champiñones al aumentar la inmunidad, ayuda al cuerpo a atacar con mayor eficacia a invasores como microbianos y tumores en desarrollo (4-6). De acuerdo con un estudio en voluntarios sanos que comieron champiñones diariamente, estos pudieron haber ayudado a prevenir las infecciones respiratorias al mejorar de la producción de sustancias inmunes protectoras en las superficies mucosas (como la boca, la nariz y la garganta) (7).

Beneficios contra el cáncer

Los hongos son únicos por sus efectos en la prevención del cáncer de mama.

El consumo frecuente de setas (aproximadamente un botón de setas por día) se ha relacionado con una disminución de 64 por ciento en el riesgo de cáncer de mama (8). Se cree que las setas ayudan a proteger contra el cáncer de mama en particular, ya que inhiben una enzima llamada aromatasa, que produce estrógenos. Diversas variedades de setas, sobre todo los habituales champiñones blancos y champiñones portobello, tienen una fuerte actividad anti-aromatasa (9).

El consumo de hongos no sólo protege contra el cáncer de mama. Los hongos contienen lectinas especializadas (ABL) que reconocen las células cancerosas, y previenen que las células crezcan y se dividan (10-11). Además, los champiñones blancos, cremini, portobello, ostra, maitake y reishi contienen cada uno un número de compuestos bioactivos con el potencial para la actividad anti-cancerígena. Estos fitoquímicos tienen anti-angiogénicos, anti-proliferativos, y otros efectos anti-cáncer, los cuales han sido estudiados en relación con el cáncer de estómago, colorrectal, de mama yde próstata (12-21).

Evita los champiñones crudos.

Es importante recordar que los hongos sólo se deben consumir cocidos. Varios hongos culinarias primas contienen una sustancia potencialmente cancerígenos llamado agaritina, y setas de cocción reduce significativamente su contenido agaritina (22-23) y como la mayoría de las personas prefieren los hongos cocinados, esto les da una gran ventaja a la hora de consumirlos.

Lamentablemente, aunque todavía no se descubren los super champiñones de mario, por lo menos ahora ya sabes que los champiñones que puedes encontrar en la feria o supermercado tienen grandes beneficios, además de añadir sabores y texturas únicas para platos de verduras, y son deliciosos junto con hierbas frescas. Asimismo, la combinación de setas con la familia de la cebolla,  vegetales verdes y crucíferas, crea deliciosos, saludables y super inmunológicos platos de comida.