Está pasando algo muy raro. No quiero generalizar, pero digamos que la mayoría de nosotros, solo cuando nos enfermamos nos preocupamos de nuestra salud. Nos interesa “curarnos” de algún mal, en vez de mantenernos SANOS, en el día a día.

¡Pucha que somos pavos!

Este mes, a mi mamá le encontraron un tumor cancerígeno, inesperado para todos porque uno piensa que una mujer joven, activa, llena de vida, “sana”, no tendría porqué estar alojando en su cuerpo esa cosa fea.

Pero los exámenes dijeron lo contrario y desde entonces, además de estar rezando mucho por su recuperación, he estado leyendo sobre alimentos que favorezcan su recuperación. En mi casa, hace tiempo que tengo un frasco de Aloe Vera en gel, de la marca Apícola del Alba, que he mencionado en varios post porque la ocupo bastante en productos cosméticos.

Me puse a investigar más y resulta que el aloe vera es una planta medicinal que tiene muchos beneficios nutricionales, contiene más de 200 componentes activos incluyendo vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, polisacáridos y ácidos grasos.

El contenido de este frasco -que yo he ocupado como un ingrediente más en batidos- está hecho con el mucílago de aloe liofilizado, lo que permite mantener sus propiedades inalterables en el tiempo (situación que no sucede con el aloe fresco, que se oxida en presencia del aire). Es un producto vegano, libre de gluten y sus ingredientes poseen las siguientes propiedades aportadas por el aloe:

  • Regulador del tránsito intestinal
  • Antiinflamatorio
  • Regenerador de tejidos
  • Cicatrizante
  • Protector de la mucosa intestinal
  • Regulador de la producción de ácidos intestinales

Estas propiedades favorecen la salud en general y algunos artículos dicen que puede disminuir el avance o crecimiento de tumores.

La dosis recomendada es de 50 ml en ayuno, 3 veces al día.

Los invito a CUIDAR su salud HOY.