A pesar de que las recomendaciones prácticas con respecto a enfermedades crónicas están bien establecidas y llaman uniformemente al cambio de estilo de vida como la primera línea de tratamiento, los médicos a menudo no siguen estas recomendaciones. Como puedes ver en el video “el mejor secreto guardado en medicina” , un cambio de estilo de vida es la forma más eficaz de reducir riesgo de  enfermedades del corazón, hipertensión, accidente cerebrovascular, cáncer, diabetes, entre otras.  

Se puede aprender del pasado. En la denominada  “guerra contra el tabaco”, el doctor Neal Barnard escribió en la revista de ética de la Asociación Médica Americana cuando dejó de fumar en los años ochenta. En esa época,  la tasa de mortalidad por cáncer de pulmón estaba por las nubes en los Estados Unidos. A medida que la prevalencia de fumar disminuía, también lo hacían las tasas de cáncer de pulmón. Sin embargo, aunque no lo creas, los médicos le decían a los pacientes “dale a tu garganta unas vacaciones” fumando un cigarrillo fresco. Los médicos se dieron cuenta de que eran “más eficaces en aconsejar a los pacientes cuando ellos mismos ya no tenían manchas de cigarrillo en sus propios dedos”. En otras palabras, los médicos pasaron de ser espectadores, o incluso capacitadores, a dirigir la lucha contra el tabaquismo”. Hoy, dice el Dr. Barnard, “Las dietas basadas en plantas son el equivalente nutricional de dejar de fumar”.

“Si juntáramos a los mejores científicos y expertos en nutrición del mundo (libres de la influencia de la industria alimentaria)”, habría muy poco debate sobre las propiedades esenciales de una buena nutrición. Desafortunadamente, la mayoría de los médicos no saben mucho de nutrición. Y peor aún, no saben cómo usar la medicina más poderosa disponible para ellos: comida”

El consejo del médico SI importa. Cuando los médicos le dijeron a los pacientes que mejoraran sus dietas reduciendo la carne, los productos lácteos y los alimentos fritos, los pacientes tenían más probabilidades de hacer cambios en la dieta. Puede funcionar aún mejor si los médicos practican lo que predican. Los investigadores de la Universidad de Emory asignaron al azar pacientes para ver uno de los dos videos. En un video, un médico mencionó brevemente sus prácticas dietéticas y de ejercicio personales y visibilizaba en su escritorio un casco de bicicleta y una manzana. En el otro video, ella no habló de sus prácticas personales saludables, y el casco y la manzana estaban desaparecidos. En ambos videos, el médico aconsejó a los pacientes a reducir la carne. En el video en donde relata sus prácticas, el médico relató que ella misma había cortado con éxito la carne. Tal vez no es de extrañar que los pacientes calificaron a ese médico como más creíble y motivador . Los médicos que tienen hábitos alimenticios más saludables no sólo tienden a aconsejar más sobre el ejercicio y la dieta, sino que se ha encontrado que parecen ser más creíbles o motivadores cuando lo hacen.

También puede hacer que sean mejores doctores. Una intervención controlada aleatoria para “limpiar” las dietas de los médicos, llamado el Ensayo de promoción de la salud por experiencia propia, encontró que el estilo de vida personal de los proveedores de salud se correlaciona directamente con su desempeño clínico. El mejoramiento del bienestar y el estilo de vida de los proveedores de atención de la salud repercuten en los pacientes,  lo que sugiere una estrategia adicional para lograr una promoción de la salud exitosa.

¿Estás listo para el secreto mejor guardado en medicina? Recuerda, dando las condiciones adecuadas, el cuerpo puede sanarse a sí mismo. Por ejemplo, tratar la enfermedad cardiovascular con cambios dietéticos apropiados es una buena medicina, reduciendo la mortalidad sin ningún efecto adverso. Deberíamos seguir investigando, sin duda, pero educar tanto a los médicos como a los pacientes sobre el conocimiento existente sobre el poder de la nutrición como medicina. Puede ser la mejor inversión que podamos hacer.

Por supuesto, para aconsejar a los pacientes sobre la nutrición, los médicos primero tienen que educarse, ya que es poco probable que hayan recibido educación nutricional formal durante su formación médica. En los siguientes videos lo podrás averiguar: