¿Sabías que en Chile viven las únicas mariposas plateadas y doradas del mundo?. En nuestro país contamos con cerca de 177 especies de mariposas diurnas y más de mil mariposas nocturnas, cifra desconocida popularmente y muy pequeña en comparación a países como Panamá, Argentina o Perú. Aproximadamente, más del 25% de ellas son endémicas. No obstante, esto las hace ser ejemplares escasos, muy diferentes  a las especies que habitan en climas tropicales, y parte importante de nuestro patrimonio natural.

Las mariposas chilenas poseen especiales características, fundamentalmente debido al efecto que ha tenido la geografía del país, constituida por mar, desierto y cordillera. Ellas son capaces de resistir los climas extremos, los vientos cordilleranos, volar distancias largas e hibernar por largos periodos de tiempo, pudiendo pasar años escondidas en este estado.

¿Porque importa lo que les pasa a las mariposas? Resulta que son consideradas indicadores ecológicos debido a su sensibilidad, la que es mayor a la de cualquier otro insecto, siendo lo más parecido a un signo de alerta de la transformación de la naturaleza. Frente a un pequeño cambio en el entorno, las mariposas modifican sus conductas e, incluso, su forma física. Además, son importantes polinizadoras de especies nativas.

Al ser los únicos insectos cubiertos totalmente de escamas, cuando se posan para libar el néctar de las flores, sus cuerpos quedan completamente empolvados de polen y así van realizando la polinización cruzada, es decir,  de una flor a otra. Esto incluye a las polillas, que también son importantes, porque polinizan flores que solo abren de noche.

Hay algunas mariposas, sobre todo en el norte, que no se ven hace años, ya sea por falta de estudios al respecto o por el avance de la desertificación, que ha ido disminuyendo la existencia de las plantas hospederas de estos insectos.

En las ciudades, las masas vegetales se han reducido debido a la pavimentación desmedida, lo que genera ciclos de sequedad, creando condiciones hostiles para la sobrevivencia de animales y humanos. Añadiendo a esto la plantación de especies introducidas en parques y jardines y el uso de insecticidas, lo que no favorece la reproducción de las mariposas nativas.

Es esencial recalcar que en términos ecológicos las mariposas diurnas o nocturnas son igualmente importantes, diferenciándose solamente en sus hábitos de vuelo. Ambas, no están en planes o categorías chilenas de amenaza de conservación, a excepción de la mariposa del Chagual. Lo anterior, no obstante se estima que en este momento hay cerca de 30 especies que están en peligro. Tampoco existen muchos estudios que nos ayuden a conocer su origen, su comportamiento en las etapas tempranas de la vida o  sus asociaciones con otros animales o especies vegetales, debido,  entre otros motivos,  a la falta de especialistas y a que la gran mayoría de las mariposas de Chile viven en entornos aislados. En el caso de las especies nocturnas,  resulta especialmente difícil difundir información sobre ellas toda vez que el conocimiento disponible es aún menor.