Sabemos que la población humana aumenta cada día más. Se estima que el número supera los siete mil millones de personas, y estudios indican que la cifra llegaría a nueve mil millones para el año 2050.
Más gente en el mundo significa que necesitaremos más recursos, más comida, agua, y tierra para satisfacer nuestras necesidades básicas…

Sin embargo, actualmente ya se estima que alrededor de 805 millones de personas sufren de hambre crónica. Además, nuestros recursos naturales ya están sometidos a esfuerzos intensos. Desde nuestros bosques tropicales a los océanos, los hábitats naturales y las plantas y animales que viven allí están desapareciendo a un ritmo alarmante.
Si nuestra población aumenta en dos mil millones en los próximos 35 años, vamos a tener que pensar seriamente respecto a cómo podemos alimentar adecuadamente a todo el mundo y al mismo tiempo proteger el entorno natural.

Una dieta basada en plantas ha sido propuesta por algunos, principalmente desde la comunidad vegana, como la solución a los problemas alimentarios. Pero ¿será posible que un cambio en nuestra dieta haga una diferencia? ¿Podría sostener la tierra nueve mil millones de personas que viven en una dieta basada en plantas?

 El problema con una dieta “Occidental”

Un  gran número de personas hoy en día come una dieta occidental con altas cantidades de carne, productos lácteos y huevos. Las regiones que tradicionalmente comían en gran medida dietas basadas en vegetales han comenzado a adoptar dietas que incluyen más productos animales en conjunto con su propio desarrollo. ¿Y cuál es el problema de todo esto?

El problema es que la dieta occidental estándar requiere de muchos recursos. Con el fin de producir productos de origen animal, se requiere tierra, agua y energía para crecer, cosechar, y transportar la alimentación para los animales de granja.
Actualmente producimos suficientes calorías para alimentar a 10-11 mil millones de personas en todo el mundo , sin embargo, la mayor parte de esta comida va a alimentar al ganado (y en países en donde no existe el hambre).
Sin considerar todos los recursos que se necesitan para cuidar, albergar y transportar a estos animales, que luego son asesinados.

Para que te des una idea de esto último, se estima que las personas que comen carne de res utilizan 160 veces más recursos de tierra, agua y combustible para sostener sus dietas en comparación con sus contrapartes que comen solamente vegetales.

Hoy se lucha para alimentar a nuestra población actual, por lo que deberíamos adherirnos a una dieta que reduzca al mínimo el uso de nuestros valiosos recursos. Pero ¿pueden otras dietas realmente minimizar el uso de recursos de una manera significativa?…

En la segunda Parte averiguarás los detalles y cuál sería la solución