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Por: Teresa Torres 

El pasado domingo en España, se difundió en el programa “Salvados” de televisión abierta, una investigación de la organización Igualdad Animal sobre una granja de cerdos de Murcia que provee a la empresa cárnica “El Pozo”.

Millones de televidentes han podido ver las condiciones atroces que sufren los animales antes de llegar a su mesa de una forma bastante shockeante: cerdos heridos, moribundos, entre muchas otras imágenes.
Como muchos activistas han anotado, esto no es una excepción, sino la norma. Y si bien se pueden pedir mayores controles que eviten que los animales vivan en condiciones tan penosas, lo cierto es que no hay carne que llegue a nuestra mesa sin sufrimiento.

Al respecto, hay una petición en la página ElsecretodeelPozo.com para exigir a esta empresa cárnica que implemente medidas estrictas de bienestar animal. Pero esto no es suficiente. Debemos empezar por nosotros mismos y nuestros hábitos que están detrás de toda esta industria del sufrimiento.

Investigaciones como las de “Salvados” ayudan a que la gente conozca la realidad y se atreva a dar pasos éticos. Con ella podemos comprobar que esto realmente ha pasado . Muchas personas ya han decidido dejar de comer cerdo (y otros animales) luego de ver esas aterradoras imágenes.

Pero así como podemos conocer de cerca lo que sufren los animales, también podemos conocer la vida de los animales a los que sí se les ha dado la oportunidad de disfrutar y ser libres. En Facebook, podemos seguir a Esther the wonder pig, y a otros cerdos en las páginas de santuarios como Wings of Heart, El Santuario Gaia, El Santuario Igualdad, etc. Así comprobaremos que los cerdos son animales sociables, inteligentes, a los que les encanta tomar el sol, caminar, darse baños de agua y de barro, ser acariciados y jugar lo mismo que un perro.

En vez de quedarnos con las imágenes horribles del sufrimiento de los cerdos, pensemos en las imágenes felices de los cerdos en los santuarios. ¿Qué preferimos apoyar? Empecemos el cambio. Cada vez que reduzcamos y avancemos hacia la eliminación del consumo de productos animales, estamos ayudando a que haya más Esthers y Bakus, y menos animales como los mostrados en el programa Salvados.