Cuando hablamos de desechos humanos con un agresivo impacto en los océanos, generalmente, lo primero que se viene a nuestra mente son las bolsas de plástico. No obstante, también existe otro agente sumamente destructivo y depredador de fauna y ecosistemas: los globos inflables.

¿Quién cuando niño no se divirtió corriendo por alguna calle, plaza o playa, mientras sostenía un globo inflado con helio?

¿Quién no vio, durante alguna visita al litoral, al señor del carrito a la entrada de la playa, con un montón de globos inflados con helio, ofreciendo “pa´los regalones”?

Ahora, ¿Cuántos de nosotros alguna vez se han preguntado dónde terminaron los restos de esos globos?, ¿Dónde quedó el globo que se nos escapó de las manos -cuando niños y no tanto– volando lejos, hasta perderse de vista?

Descripción: Gaviota comiendo restos de globo /Fotografía: Counting Coots.

Un globo inflado puede recorrer decenas de kilómetros antes de explotar y caer en un lugar que pueda tener características totalmente diferentes a donde nos encontrábamos en el momento de perderlo. Podríamos haber estado en medio de la ciudad y el globo terminará en un bosque, río, campo abierto, playa o incluso en el océano mismo, a metros de una ballena o delfín.

Descripción: Tortuga marina con “cordel” de globo inflable. La tortuga logró sobrevivir. // Fotografía: Moto Marine Laboratory

Los animales confunden restos de globos con comida, los ingieren y -en muchos casos- desencadenando consecuencias fatales. Se han encontrado restos de globos en aves, ballenas, tortugas terrestres y marinas, ovejas, focas, delfines, perros, gatos, vacas y la lista sigue.

En otros casos, los globos se enredan en extremidades de animales, causando heridas de a veces carácter irreversible.

Fotografía: David Steely.

“Un error lo puede cometer cualquiera”, desde luego. Un niño puede tropezar y liberar un globo de helio sin haberlo deseado. A pesar de ello, bien sabemos que existen eventos de celebración/conmemoración en donde se liberan deliberadamente no 1 ni 10, sino que cientos y miles de globos. Estos actos egoístas y displicentes con nuestro entorno deben llegar a su fin.

Descripción: El 30.06.2017, con motivo de celebrar el primer viaje del crucero “Majestic Princess”, la empresa “Princess Cruises” liberó cientos de globos rojos, rosados, naranjos, amarillos, blancos y azules.

¿Cómo podemos marcar diferencias, cambiar el mundo desde nuestro propio metro cuadrado y núcleo familiar?

Si es que al momento de leer esto, ya has comprado un globo inflable, preocúpate de que una vez utilizado quede en un lugar bien definido, destinado exclusivamente para desechos.

Si quieres regalar diversión, prefiere un juguete u objeto reciclable, que no durará un momento, pero sí años. Que no dará una alegría, pero sí muchas.

Si quieres generar felicidad, planta un árbol, crecerá y proporcionará además vida y refugio para otros seres vivientes, perdurando durante generaciones.

Entonces, la próxima vez que vayas caminando y de golpe te encuentres con un resto de globo en el suelo, ¿te animarás a recogerlo y botarlo al tacho de la basura?

Pequeñas y simples acciones para nosotros, un mundo entero para otros.