“Feeling blue” (algo así como “sentirse azul”) es un término que usan los anglo-parlantes para referirse a estados de gran tristeza. Este término encaja perfectamente con el sentimiento que deja la noticia sobre la ballena azul recientemente varada a unos 180 kilómetros de Punta Arenas, extremo Sur de Chile.

El hecho de ver a un cetáceo tan impresionante, gentil, especial y único varado ya genera un sentimiento de tristeza. No obstante, la indolencia y falta de respeto hacia su integridad escapan a toda lógica y mínimo de empatía.
Las imágenes divulgadas, en donde se aprecia al ejemplar de ballena, no sólo con marcas tachadas en su cuerpo (“Ana te amo”), sino también personas sentadas sobre ella, hicieron noticia en Chile, pero también en la prensa internacional.

Nuestras existencias son frágiles, formamos parte de un ciclo inexorable y, por ello, debemos intentar siempre -aunque a veces sea MUY difícil- entregar lo mejor de nosotros.

“Trata al otro como quieres que te traten a ti”
“La grandeza de una nación y su progreso moral, pueden ser juzgadas por el modo en que se trata a sus animales” – Gandhi.

Las enseñanzas de respeto, empatía y compasión por el prójimo no aplican sólo a seres humanos, sino también a todos los seres vivos y sintientes que nos rodean.
La visión terca y antropocéntrica de nuestra sociedad sólo ha conseguido desconectarnos de una realidad que, para funcionar en armonía, jamás debe posicionar a las personas como tope de un sistema, sino como parte del engranaje que hace funcionar al mismo.

Somos parte de una realidad y no el fin último de esa realidad.

Si fotos como las vistas te ofenden, indignan y generan rechazo, convierte esos sentimientos en acciones positivas: Informa, difunde, EDUCA. Que tu malestar no se quede en un par de garabatos posteados en Facebook o Twitter. No, que trasciende y llegue más allá, en pos de un cambio.

el cambio que quieres VER.