Tras vencer a Kevin Anderson Novak Djokovic se transformó en el campeón del Torneo de Wimbledon 2018 el pasado domingo 15 de Julio.

 

Después de estar fuera del circuito durante 6 meses, debido a una grave lesión en su codo derecho, por cuarta vez el tenista serbio se hizo poseedor del primer lugar del campeonato británico, con un resultado de 6-2, 6-2, 7-6, ante el tenista Sudafricano, sumando así su 13º Grand Slam.

 

El ex número 1, considerado como uno de los mejores tenistas de la historia, sabe que el veganismo no se trata de “comer pasto”, (aunque literalmente eso haya hecho a modo de celebración el pasado domingo). El año 2013 publicó “Serve to win”, libro en el que explica como es que su dieta fue la gran responsable de haber llegado a convertirse en número 1 del mundo y ganar entonces su primer Wimbledon. Gracias a ella, dice Novak, fue que alcanzó el pináculo de su carrera. Y por los resultados obtenidos recientemente puede deducirse que 7 años más tarde sigue teniendo efectos positivos en su salud física y mental.

 

En una entrevista a la revista Forbes dijo: “(…) Pero como atleta [la comida], se convirtió en algo más: el combustible que determina cómo juego, cómo me recupero y cuán alerta estoy en la cancha. Atribuyo gran parte de mi éxito profesional a mi dieta”.

 

Todo esto después de haber pasado por un periodo en el que apenas podía completar un torneo, en el que padecía de problemas respiratorios y  sufría constantes dolores. Pero tras eliminar varios ingredientes de su dieta, incluidos la carne y los lácteos, quedó al descubierto que el cambio en sus hábitos alimenticios transformó no sólo su salud, sino también su desempeño en el tenis.