En la Conferencia Microbe 2018, investigadores de la Universidad de Mauricio publicaron un estudio que señala que los veganos y vegetarianos tienen menos probabilidades de intoxicarse con alimentos que las personas que comen carne.

La investigación analizó cómo factores tales como el tamaño de la familia, la dieta típica y el uso de paños de cocina por tipo y frecuencia afectaron el crecimiento de bacterias como precursor de la intoxicación alimentaria.

Los investigadores hallaron que el crecimiento de patógenos en paños de cocina sucias aumentaba por el tamaño de la familia. Además, que el tipo de bacteria y la tasa de crecimiento están interrelacionados con la dieta, específicamente, la presencia de carne.

El análisis de 100 paños de cocina después de un mes de uso reveló que la presencia de coliformes (Escherichia coli o E. coli) era mayor en toallas mantenidas en condiciones cálidas y húmedas, donde florecen las poblaciones de bacterias.

Escherichia coli

Además, el estudio señaló que las bacterias coliformes y S. aureus fueron drásticamente prevalentes en las toallas de las familias carnívoras, lo que significa que aquellos que evitan la carne en su dieta, como vegetarianos y veganos, están expuestos a menos bacterias. “Los datos indicaron que las prácticas antihigiénicas al manipular alimentos no vegetarianos podrían ser comunes en la cocina”, dijo la autora principal del estudio, Susheela D. Biranjia-Hurdoy, a Deccan Chronicle.

“Nuestro estudio demuestra que la composición familiar y las prácticas higiénicas en la cocina afectaron la carga microbiana de los paños de cocina. También descubrimos que la dieta, el tipo de uso y las toallas de cocina húmedas podrían ser muy importantes para promover el crecimiento de patógenos potenciales responsables de la intoxicación alimentaria “.

Pero las cepas de bacterias transferidas a las toallas no son el único riesgo para la salud que representa comer carne. Se ha dicho que la agricultura animal alimenta una epidemia de “superbacteria” de rápido crecimiento provocada por el uso excesivo de antibióticos en la alimentación del ganado. Estas prácticas permiten que las bacterias, como la salmonela y E. coli (que se encuentran en todos los productos cárnicos), desarrollen una resistencia a los antibióticos. Cuando se ingieren, los humanos pueden desarrollar una resistencia de segunda mano al uso de antibióticos, lo que complica el tratamiento médico incluso para infecciones menores.

Como para darle una vuelta a lo que ponemos sobre la mesa de la cocina, no?