La tecnología, cuando es utilizada de buen modo, puede proporcionarnos datos sorprendentes.

Esta semana fue publicada la increíble noticia de que un equipo científico ha descubierto una comunidad de pingüinos adelaida -que hasta ahora había sido desconocida- en uno de los puntos más australes de la Antártida.

El descubrimiento, que fue publicado en la revista Scientific Reports  y consecuencia del registro de drones, señala que 1,5 millones de pingüinos de esta especie fueron hallados gracias a la percepción visual de grandes manchones de guano. Luego de revisiones fotográficas, visitas -desde fines de 2015- y cálculos a base de programas computacionales, se llegó al gran número de ejemplares.
Esta comunidad reside en el archipiélago rocoso denominado como islotes peligro. Este archipiélago es conocido no sólo por tener una ubicación bastante remota, sino también por encontrarse ubicado en un lugar con mucho hielo flotante y clima hostil.

Conservación:

Desde el punto de vista de conservación, de acuerdo a lo que señalan los científicos, este descubrimiento es muy importante, con relación a los efectos que el calentamiento global está teniendo en las comunidades de este tipo de pingüino.

En otros lugares, las comunidades de pingüinos adelaida se han visto seriamente mermadas, a raíz de la disminución de capaz de hielo y krill.

En los islotes peligro, al parecer, la situación ha sido diferente. Debido a su carácter aislado y grandes cantidades de hielo, la comunidad de pingüinos aquí presente -estiman- no se habría visto afectada de manera drástica.

Los científicos que hicieron el descubrimiento han hecho un llamado a, rápidamente, desarrollar un plan de protección en el lugar. Crear una reserva que proteja el área del archipiélago y así el ecosistema único en el cual esta enorme comunidad de pingüinos adelaida vive.

Reclamaciones territoriales:

Actualmente, existen tres países que reclaman el área comprendida del archipiélago como territorio propio: Chile, Argentina e Inglaterra. Estas reclamaciones están sujetas a normativa de Derecho Internacional, (“Tratado Antártico”).

Se espera que estas naciones, en consideración a la necesidad de desarrollar medidas de protección al respecto, trabajen en conjunto.

Este descubrimiento es una prueba perfecta de -aún- lo poco que sabemos sobre nuestro planeta, los lugares recónditos que en él existen y la fauna que en ellos habita.

Esperemos que esta comunidad pueda seguir viviendo, por muchísimos años más, en paz y tranquilidad. Depende de nosotros, una vez más.