En la primera parte, ya hablamos de la montaña de preguntas y críticas que recibimos cuando decidimos criar a nuestros hijos/as de forma vegetariana o vegana. Y un punto critico dentro de este proceso es cuando introducimos la alimentación sólida o cuando  por alguna razón, no podemos darle lactancia materna a nuestro hijo/a y debemos recurrir a fórmulas lácteas.

Solo para que quede claro, tanto la Asociación Americana de Dietética como la Academia Americana de Pediatría, concuerdan que una alimentación vegetariana bien planeada satisface TODAS las necesidades nutricionales.
Estudios muestran que lactantes y niños criados vegetarianos/veganos tienen un crecimiento normal y un peso normal, aunque muchas veces en el límite inferior de la curva.

En primer lugar diremos que lo único que necesita una guagua antes de los 6 meses es lactancia materna. Ahí esta todo lo que necesita para crecer sano y fuerte, solo hay que tener en consideración que la madre esté tomando suplemento de vitamina b12 durante la lactancia y salga a pasear todos los días para mantener niveles óptimos de vitamina D ( que se sintetiza a partir de la exposición solar).
-En Chile está normado el uso de vitamina A,C Y D hasta el año, así es que de todos modos deberían estar cubiertas esas necesidades.-

Hay muy pocos casos donde realmente la madre hace todo lo posible por dar pecho a su hijo y no tiene leche. La realidad es que para muchas mujeres es esclavizante y tratan de zafar de la lactancia materna apenas pueden, pero si llevas un régimen basado en plantas es obligación si quieres que tu hijo/a crezca en óptimas condiciones.
Pero pongámonos en el caso que hiciste todo lo posible por lograrlo y por alguna razón no pudiste, entonces surge el inconveniente de la lactancia de fórmula. No existe en el mercado (al menos que yo conozca) una fórmula vegana, porque incluso las que son basadas en soya tienen algún ingrediente de origen animal. Sin embargo, es LA opción en caso de tener que recurrir a una. Esto poniéndonos en el caso que el lactante es menor de 8 meses, de lo contrario podemos recurrir a leches “caseras”.

Cuando se inicia la alimentación sólida -que está determinada a los 6 meses- no hay que cometer el error de tratar de presionar a nuestros hijos a que coman. Los seres humanos no somos “estandarizables”, somos individuos únicos e irrepetibles, así es que no porque la norma diga a los 6 meses significa que todos los niños están listos para comer a esa edad.
Debes intentar darle a probar 1 cucharadita por día y si te pide más, darle un poco más. Si no, todo bien, espera.  Lo mejor es la introducción de solo un alimento por vez y no esas papillas multicolores que nos indican, al menos al inicio. Esto nos ayudará a determinar con certeza si hay alguna intolerancia o alergia alimentaria. Puedes partir con frutas cocidas o crudas neutras como manzana, pera, durazno, plátano, y vegetales como papa, camote, espinaca o zanahoria y licuar con un poco de agua de la cocción o incluso un poco de leche materna.
Cuando hayamos descubierto que ningún alimento le ha causado alguna respuesta alérgica, podemos empezar a mezclar vegetales y agregar algún cereal como arroz integral, quinoa, mijo, amaranto o avena. Yo recomiendo no agregar gluten hasta el año si hay antecedentes de alergias, asma, enfermedad inflamatoria intestinal o patologías autoinmunes. A esta edad también se hace vital agregar aceites de buena calidad. Te aconsejo alternar entre aceite de cáñamo, linaza, chía y oliva, una cucharadita cruda a la papilla.

A los 8 meses, se pueden agregar las legumbres y frutos secos (menos maní que se agrega a los 2-3 años)  si no hay antecedentes familiares de alergia. Los frutos secos los podemos ocupar para hacer leches o como mantequilla de frutos secos en algún batido o remojar frutos secos y mezclar con fruta para hacer papillas.
Si quieres destetar a tu guagua a esta edad (no seria lo óptimo, el ideal es mantener al menos hasta el año) puedes reemplazar por leches vegetales. La idea es que vayas variando diariamente de leche. Puedes dárselas solas o en un batido de frutas, incluso sería bueno agregarle una cucharada de aceite a la leche/batido.

Por último, en cuanto al uso de súper alimentos como spirulina, wheatgrass, moringa, etc. puedes hacerlo sin problema desde los 6 meses.
Lo importante es asesorarse con profesionales y por sobre todo, saber que sí se puede criar niños/as veggies.