Las Mambas Negras, se han convertido en la primera unidad femenina en combatir la caza y proteger a los animales en peligro de extinción en Sudáfrica, lugar que ha sufrido la mayor parte de la caza furtiva de rinocerontes y elefantes en el último tiempo.

Estas 23 sudafricanas custodian La Reserva Natural Balule, un área de 400 km cuadrados. A diario se deben enfrentar a los cazadores y desmantelar trampas, además de entrenar y prepararse físicamente para combatir el exterminio de la fauna salvaje.

Patrullar la sabana es un ardua tarea para este batallón de mujeres, quienes arriesgan su vida para salvar estas especies que son víctimas del comercio del marfil, el cual se extrae de sus cuernos y colmillos. Sin embargo, el amor que sienten por los animales de su zona les permite sobrepasar las dificultades y continuar desarrollando estrategias que les permitan contrarrestar la muerte masiva de estos ejemplares.

Actualmente se ha reducido casi un 12 por ciento la caza ilegal de rinocerontes en Sudáfrica, según cifras del Ministerio de Medio Ambiente de ese país, tras aumentar el número de condenas y detenciones contra la caza ilegal. Así mismo, se han incrementado la campañas que se suman al trabajo de varias organizaciones, como Black Mamba, que buscan ponerle fin a esta cruel actividad.