Hasta hace unos diez años, el tejido adiposo marrón (TAM) se consideraba biológicamente activo sólo en bebés y niños pequeños, siendo  ésta el lugar donde se genera calor por la quema de grasa. Pero ahora, no hay duda de que la grasa marrón activa está presente en los seres humanos adultos y está involucrado en el aumento del gasto calórico por exposición al frío y, por lo tanto, ayuda a controlar no sólo la temperatura corporal, sino que también la cantidad de grasa del cuerpo.

En 2013, investigadores demostraron que uno podría activar el tejido adiposo marrón, exponiéndolos a dos horas de frío todos los días durante seis semanas, lo que puede conducir a una reducción significativa en la grasa corporal.
Aunque los investigadores demostraron activar efectivamente la grasa marrón humana, es un poco complicado exponerse al frío en la vida diaria para la mayoría de las personas. Afortunadamente, nuestra grasa marrón también puede ser activada por algunos ingredientes de los alimentos, como la capsaicina, el compuesto de los pimientos y ajíes picantes.

 

Mientras que la actividad física se recomienda generalmente para aumentar el gasto de energía, hay componentes específicos de alimentos, como la capsaicina, que se sabe que ayudan a quemar calorías. Por ejemplo, un estudio encontró que hubo un aumento significativo en el gasto de energía dentro de los 30 minutos posteriores a comer el equivalente de un ají verde jalapeño.

Normalmente cuando reducimos las calorías, nuestro metabolismo se ralentiza, atenuando nuestros intentos de pérdida de peso; pero rociar un tercio de una cucharadita de pimienta de chile rojo en nuestras comidas neutraliza que el metabolismo se ralentiza y promueve la quema de grasa.

Hemos sabido durante décadas que la pimienta de cayena aumenta la tasa metabólica, pero no sabíamos cómo. Actualmente, estudios muestran que esta clase de compuestos aumenta el gasto energético en individuos humanos con grasa marrón, pero no en aquellos sin ella, lo que indica que los individuos aumentan el gasto directamente del TAM. Además, hay una variedad de moléculas de sabor estructuralmente similares en otros alimentos, como la pimienta negra y el jengibre, que pueden activar la termogénesis también, pero no se han probado directamente.

Todos estos resultados sugieren que los efectos de los compuestos de pimienta se basan en la actividad generadora de calor de la grasa marrón reclutada. Por lo tanto, la ingestión repetida puede imitar los efectos crónicos de la exposición al frío sin tener que congelarse.

El consumo de alimentos picantes puede ayudarnos a perder peso, pero ¿qué pasa con la quemadura sensorial y el dolor en nuestras lenguas y a veces en nuestros estómagos? ¿Son nuestras dos únicas opciones para aumentar la grasa marrón, ya sea congelarnos las piernas o quemarnos nuestras lenguas?

Los alimentos ricos en arginina también pueden estimular el crecimiento y desarrollo del tejido adiposo marrón a través de una variedad de mecanismos, lo cual se logra consumiendo más alimentos de soja, semillas, nueces y frijoles en general.

Fuentes:

  1. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23704519
  2. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20448535
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23867622
  4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23298960
  5. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23075933

Fuente original:https://nutritionfacts.org/2017/10/03/boosting-brown-fat-through-diet/?utm_source=NutritionFacts.org&utm_campaign=185263dddb-RSS_BLOG_DAILY&utm_medium=email&utm_term=0_40f9e497d1-185263dddb-24230645&mc_cid=185263dddb&mc_eid=d887c90362